Domingo, 14 de Octubre de 2007

Consejeros y supervisores de la CNMV aportarán datos sobre la metamorfosis de Gescartera

EFE ·14/10/2007 - 16:16h

EFE - En la imagen de archivo, el financiero Antonio Camacho (en primer término), principal imputado por el caso Gescartera, con más de 4.000 afectados, durante su declaración en la Audiencia Nacional. EFE

Los tres consejeros y dos supervisores de la CNMV que comparecerán, a partir de mañana, como testigos en el juicio oral por el escándalo financiero de Gescartera aportarán datos sobre la "metamorfosis" de esta sociedad desde 1997 a 2001 para evitar los controles del organismo regulador y captar clientes.

En la duodécima sesión de esta vista oral, según fuentes jurídicas, declararán los consejeros José Antonio Alonso Ureba y José Manuel Barberán López, quienes estuvieron divididos a la hora de decidir, en abril de 1999, la intervención de Gescartera, pues el supervisor David Vives había detectado, al cierre del ejercicio de 1998, un desfase patrimonial de 4.500 millones de euros (27,04 millones de euros).

También declarará mañana el consejero Juan Carlos Ballasote Ureba, quien participó en los trámites para convertir a la Sociedad de Gestión de Carteras (SBC) Gescartera Dinero en Agencia de Valores (AV), condición que alcanza la compañía en septiembre del año 2000, con inscripción en el CNMV en enero de 2001, pocos meses antes de la intervención decidida en junio de 2001.

Ante el tribunal el subdirector de supervisión de la CNMV entre 1997 y 2000, Luis Peigneux Via, explicará previsiblemente las acciones de vigilancia realizadas sobre la sociedad Gescartera junto a David Vives, de cuyo trato se quejó Antonio Camacho, principal imputado en este caso de apropiación indebida y para quien el fiscal pide once años de cárcel.

El martes será el turno para Vives y para Antonio Bernardo Botella Dorta, el director general de supervisión que propone al Consejo de la CNMV la intervención de la entidad, ya bajo la presidencia de Pilar Valiente, quien tuvo que dimitir posteriormente a consecuencia del escándalo financiero.

En los últimos tres años de vida de Gescartera, los máximos responsables de la compañía facilitaron documentación falsas y excusas como la "repatriación" del dinero de los clientes para continuar captando inversores y aportaciones que pudieron servir, presuntamente, para la apropiación indebida de la que les acusa el fiscal con un agujero patrimonial de 50 millones de euros.

El miércoles, 17 de octubre, acudirá como testigo Luis Ramón Beneyto, director del Servicio de Auditoría Interna de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, quien explicará probablemente, la inspección a un inversor en Cuenca con elevadas minusvalías que no llegó a concretarse por la falta de celo del inspector jefe de la provincia.

Justo después, se sentará como testigo el cura de Garci-Muñoz Teodoro Bonilla, al que se le imputaron desde Gescartera más de 2.000 millones de pesetas en pérdidas, además del delegado de Gescartera en Valladolid, Eugenio García Tejerina, el auditor de la agencia de valores Gumersindo Gutiérrez García y el inspector del Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención de Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (SEPBLAC) José Luis Leal Vázquez.