Lunes, 7 de Abril de 2008

Acosados por el Gobierno egipcio, los Hermanos Musulmanes boicotean las elecciones locales

EFE ·07/04/2008 - 12:45h

EFE - El vicepresidente del grupo islamista de los Hermanos Musulmanes, Hussein Ibrahim, anuncia el boicot a las elecciones municipales que se celebran mañana en Egipto.

Los Hermanos Musulmanes, el principal grupo de la oposición en Egipto, decidió hoy boicotear las elecciones municipales previstas para mañana, martes, por lo que califican de acoso de las autoridades, que han detenido a más de mil miembros de esa agrupación de tendencia islamista.

Los Hermanos Musulmanes han instado, además, al pueblo egipcio a que se sume al boicot a los comicios, por considerar que ya han sido manipulados e insistieron en que continuarán la "lucha política y legal para invalidar las elecciones".

En una rueda de prensa, que se celebró hoy en la sede cairota del grupo, los Hermanos -que cuentan con 88 escaños en el Parlamento, aunque en calidad de independientes- justificaron su decisión por los obstáculos que impuso el Gobierno a sus candidatos para impedir que se presenten a los comicios.

El vicepresidente del bloque parlamentario de los Hermanos, Husein Ibrahim, denunció que del total de 10.000 candidatos que tenían intención de presentar para competir por los más de 50.000 escaños en juego, sólo 21 han logrado que sus nombres aparezcan en las listas definitivas anunciadas por el gobierno.

"Antes de que tomáramos la decisión de participar en las elecciones locales, se inició una campaña de arrestos contra los Hermanos en las provincias acusados de participar en estos comicios, como si fuera un delito", denunció el grupo en un comunicado, leído en la rueda de prensa.

Esa campaña ha incluido "la irrupción (de la policía) en las casas de los candidatos, el registro de sus documentos y sus ordenadores, el acoso a sus mujeres y niños, y el cierre de sus comercios y compañías", según el texto.

A medida que se acercaba la fecha de los comicios, las autoridades "han llegado a utilizar matones para atacar a los candidatos (islamistas) cuando presentaron sus papeles", manifestó Ibrahim.

Según Ibrahim, el grupo tomó la decisión definitiva de boicotear los comicios después de que el Gobierno decidiera incumplir "3.890 ordenes judiciales", que determinan la inclusión en las listas de otros tantos miembros de los Hermanos rechazados por las autoridades.

La Justicia ha emitido, además, otros "889 fallos para cancelar las elecciones", siempre según la organización, que boicoteará los comicios "por respeto a la Justicia".

El anuncio de los Hermanos se produce al día siguiente de la jornada de huelga general que había sido convocada por varios grupos opositores en protesta por la subida de los precios en el país y a la que el movimiento islamista decidió no sumarse.

El grupo justificó esa medida por la "falta de coordinación entre la oposición y de una estrategia precisa para organizar la huelga", según dijo Ibrahim.

Sin embargo, Los Hermanos "no se arrepienten de boicotear las elecciones ni de ausentarse de la huelga de ayer", que en la ciudad septentrional de Mahalla al Kubra desembocó en unos violentos enfrentamientos con la policía.

Además, considera que los intentos del Gobierno de aislar a los Hermanos "demuestran el fracaso del régimen a la hora de hacer frente a una competencia noble en el proceso político".

Las elecciones de mañana estaban consideradas como un termómetro para medir la influencia de los Hermanos Musulmanes tras la intensa persecución de las fuerzas de seguridad.

Sin embargo, algunos expertos en asuntos islamistas, como el analista egipcio Diaa Rashwan, consideran que la ausencia de la Hermandad de la huelga general y de estas elecciones "no muestra ninguna debilidad en el papel del grupo en el proceso político".

"La decisión del boicot de los Hermanos no cambiará nada, porque el Gobierno les ha apartado de los comicios desde el principio", explicó Rashwan, quien subrayó el grupo islamista, la mayor fuerza opositora en el país, "seguirá siendo influyente".

Pese a haber sido ilegalizados en 1954 por el entonces presidente egipcio, Gamal Abdel Naser, los Hermanos Musulmanes gozan de una cierta tolerancia política que en 2005 les permitió conseguir un quinto de los escaños del Parlamento.