Lunes, 7 de Abril de 2008

Patrimonio Nacional y BBVA restaurarán las pinturas murales del Monasterio de las Descalzas

EFE ·07/04/2008 - 15:25h

EFE - Vista de las pinturas de la Escalera Principal del Monasterio de las Descalzas Reales, en Madrid, que serán restauradas mediante un plan de actuación, que fue presentado hoy por Patrimonio Nacional tras firmar con el BBVA un convenio para realizar estos trabajos.

Las pinturas murales situadas en la Escalera Principal del Monasterio de las Descalzas Reales, una de las estancias más importantes del edificio, serán restauradas durante los próximos meses gracias al acuerdo entre Patrimonio Nacional y el BBVA.

El presupuesto de la restauración es de 300.000 euros, de los que el BBVA pagará dos terceras partes según el convenio de colaboración firmado hoy por el gerente de Patrimonio Nacional, José Antonio Bordallo, y el director de Comunicación e Imagen del BBVA, Javier Ayuso.

El plan de actuación elaborado para llevar a cabo la rehabilitación y limpieza se desarrollará durante los próximos doce meses y a su finalización se publicará un catálogo dentro de la "Colección Obras Maestras Restauradas", que edita el banco.

La restauración de las pinturas se llevará a cabo sin interrumpir las visitas del público, cuya cifra se sitúa en 60.000 personas al año, acometiéndose en una primera fase la bóveda, para lo que se montarán una serie de andamios, y posteriormente los murales.

La limpieza y la restauración permitirán que las pinturas luzcan como en sus orígenes, ya que a lo largo de la historia han sufrido diversas intervenciones. Además, se restaurarán las fisuras en varias pinturas y se retirarán las partes en las que aparece una capa de barniz amarillento.

El Monasterio de las Descalzas Reales fue fundado en 1557 por Doña Juana de Austria, hija de Carlos V e Isabel de Portugal y hermana del Rey Felipe II, en la casa-palacio renacentista de Alonso Gutiérrez, contador del emperador.

A su regreso de Portugal tras la muerte de su esposo, el príncipe Juan, doña Juana decidió fundar en Madrid un convento de franciscanas descalzas.

La princesa comunicó su proyecto al duque de Gandía, futuro San Francisco de Borja, quien encomendó a unas religiosas que vinieran del convento de Santa Clara de Gandía. Aunque popularmente siempre se le ha conocido como Descalzas Reales su nombre es Nuestra Señora de la Consolación.

Muchas damas pertenecientes a la nobleza se recluían en este monasterio y llevaban consigo el ajuar. Por ello, en él se conserva una gran colección de pinturas, tapices, imaginería religiosa y pinturas con cuadros de Tiziano, Sánchez Coello, Brueghel o Luini, entre otros.

El arquitecto Antonio Sillero recibió el encargo de acondicionar el edificio y más tarde fue sustituido por Juan Bautista de Toledo. En el siglo XVIII el monasterio sufrió importantes obras de restauración, destacando la que en 1756 hizo Diego Villanueva, pero su reforma más importante fue realizada tras el grave incendio de 1862, en el que se perdió el retablo mayor, obra de Gaspar Becerra.

A la entrada del Monasterio se encuentra la Escalera Principal, pieza original de la casa-palacio. De estilo renacentista toledano, su decoración pictórica, algo posterior, está realizada con pinturas murales, las más antiguas del siglo XVI, y el resto son de autores de la escuela madrileña del siglo XVII.

En el primer rellano se encuentran las primeras pinturas, con un paisaje en el que aparece San Juan Bautista y el Cordero. En el plano superior y bajo un arco renacentista aparece un Calvario, rodeado de pequeños cuadros de ángeles portando los símbolos de la Pasión, y la representación de Cristo yacente, realizada sobre lienzo.

A la derecha, y en un segundo tramo de la escalera, hay un simulado Balcón Real en el que se asoman Felipe IV, sus hijos Felipe "el próspero" y la infanta Margarita, y la reina Mariana de Austria. En la decoración de 1684 aparecen los siete arcángeles además del Ángel protector de la comunidad y el Ángel custodio que representan también las virtudes y los dones de Dios Padre.