Domingo, 6 de Abril de 2008

Los créditos a empresas se reducen y encarecen

El volumen de los grandes préstamos en España cayó un 65% en el primer trimestre. Además, los bancos exigen compartir los riesgos con otras entidades

D. A. / B. C. / V. C. ·06/04/2008 - 13:45h

“Para las empresas es más difícil buscar financiación. Los precios de los préstamos son más altos y se exigen cada vez más requisitos”, explica Enrique Quemada, consejero delegado de OnetoOne Capital Partners, una firma de asesoramiento en fusiones y adquisiciones para empresas.

Las dificultades se dan para empresas grandes y pequeñas. Los créditos, además, se otorgan cada vez más entre varios bancos, lo que obliga a negociar con distintas entidades a la vez. “Antes los bancos daban créditos de forma individual. Ahora se sindica todo para reducir el riesgo”, añade Quemada. Pero incluso los créditos sindicados han caído de forma considerable, tanto en número como en volumen de dinero. En el primer trimestre se han otorgado 10.000 millones de euros, un 65% menos que en el mismo periodo de 2007, cuando los préstamos sindicados alcanzaron los 28.000 millones, según fuentes del sector. Hasta el verano pasado, las entidades competían por prestar dinero. Bajaban los tipos que cobraban y estaban ávidas de comprar tramos de deuda otorgada por otras entidades. Pero la crisis de confianza y la sequía en los mercados de crédito lo ha cambiado todo.

“La mayoría de los créditos en España los otorga un gran número de entidades y los participantes cogen sólo el tramo de deuda que están dispuestos a aceptar, sin comprometerse a repartir parte del crédito entre otros inversores”, indican fuentes del sector.

Un frenazo que ha afectado sobre todo a las grandes operaciones en las que se requiere de un elevado nivel de endeudamiento. En España, en el primer trimestre sólo se registraron diez préstamos superiores a los 100 millones de euros. En el primer trimestre de 2007 se cerraron 27 operaciones por más de 100 millones y hubo 15 préstamos de más de 500 millones.

En resumen, se dan menos préstamos, por importes más pequeños y se trata de créditos más caros. En el denominado Project Finance (préstamos que se usan para financiar infraestructuras), el encarecimiento es notable. Los bancos cobran un porcentaje fijo sobre una tasa de referencia (normalmente algún tipo de interés interbancario, como el Libor o el Euribor). El año pasado se cobraba entre 0,75 y un punto sobre el tipo de referencia. Ahora se cobra ya entre 1,25 y 1,5 puntos. Los créditos incluyen muchas veces una cláusula que permite a los bancos incrementar el diferencial que cobran en 0,25 puntos adicionales si encuentran dificultades al colocar parte del préstamo entre otras entidades. Y eso que el área de Project Finance (en particular en el campo de las energías renovables) es la única que ha mantenido un cierto dinamismo a pesar de la crisis. Representa el 25% de los créditos otorgados en el primer trimestre, por un total de 2.500 millones de euros en nueve operaciones.

El mayor de estos créditos ha sido para un proyecto de parques fotovoltaicos de Grupo Isolux, por un importe total de 862 millones. El diferencial que se le aplica es de entre 1,4 y 1,5 puntos sobre el Libor. En total, 12 bancos participan en la operación, incluyendo a BBVA, Banesto, Popular, Caja Madrid y La Caixa. “La mayoría de las cajas españolas han reducido su actividad crediticia debido al incremento de los costes de financiación. Caixa Galicia, CAM, Bancaja e Ibercaja son ejemplos de entidades que han reducido o detenido su actividad en el mercado de préstamos sindicados”, señalan fuentes del sector. Santander y BBVA, sin embargo, mantienen una intensa presencia en Europa.