Sábado, 5 de Abril de 2008

Los taxistas piden más derechos

Hoy circulan cerca de 75.000 taxis por toda España, y la mayoría son de trabajadores por cuenta propia, que tienen unas reivindicaciones claras

AINHOA LARREA ·05/04/2008 - 21:08h

Dicen que el taxi nació en 1504, cuando Franz Von Taxis instauró la primera línea regular entre Holanda y Francia. Se inspiró en los correos mongoles, que ofrecían servicio postal y de transporte; pero, desde entonces, su aspecto exterior y necesidades han cambiado mucho.

Hoy circulan cerca de 75.000 taxis por toda España, y la mayoría son de trabajadores por cuenta propia, que tienen unas reivindicaciones claras: nuevas subvenciones para mejorar la seguridad, una ley estatal del sector y el reconocimiento de sus enfermedades profesiones, entre otras ayudas.

Otro asunto que les preocupa especialmente es la devolución de impuestos por el uso del gasóleo, un derecho que consiguieron hace poco más de un año. El problema es que, a juicio del colectivo, las trabas burocráticas actuales impiden que muchos se beneficien de la medida.

La Agencia Tributaria, en cambio, dice que el sistema funciona razonablemente bien, por lo que el sector confía en resolver pronto sus dificultades; sobre todo, ahora que el barril de petróleo supera los 100 dólares y el diésel ha subido un 33% en un año. “El combustible es la partida que más encarece la actividad. Si por un medio u otro logramos abaratarla, ganaríamos bastante en competitividad”, explica el director de Política Sectorialde UPTA, César García.

Vehículos adaptados

Más de 45 taxistas han sido asesinados desde 1990. De ahí que los representantes del colectivo exijan más subvenciones para instalar el llamado botón de pánico (una conexión directa al 112) o mamparas similares a las que utilizan los vehículos londinenses para separar el habitáculo donde viaja el cliente.

UPTA señala que el precio de un coche adaptado va de 30.000 a 36.000 euros, y lamenta que la Administración no promueva la fabricación de dos o tres modelos baratos.

“Los taxistas son víctimas de un sistema perverso”, afirma un documento recogido en su web, que recomienda echar un vistazo frecuente a las convocatorias de ayudas regionales.

Por otro lado, el colectivo reclama que se avance en la prevención de riesgos laborales, que se reconozcan las enfermedades profesionales de los taxistas y que se permita su jubilación anticipada.

También proponen la creación de una ley estatal del sector para evitar que las ordenanzas municipales que regulan la actividad sigan consagrando diferencias en las tarifas y el acceso a las licencias, pero de momento no se ha concretado ninguna iniciativa formal.

La Unión de Autónomos del Transporte por Carretera y Mar aconseja que, en ese contexto, los taxistas recurran al asociacionismo para informarse y presionar mejor.

Cámaras de seguridad y anuncios

En el reinado de Felipe II aparecieron las primeras mulas de alquiler de la Villa y Corte. Después vinieron las sillas de mano, los coches de caballos... y así, hasta los taxis actuales, que tienen una nueva fuente de ingresos a su alcance: la publicidad. Bien gestionada, alcanza para costear el seguro, y en Zaragoza o Barcelona va ganando presencia.

Pero no todas las ciudades la permiten: en Córdoba, por ejemplo, siguen a la espera de que se dé luz verde a la instalación de cámaras de seguridad que graben el interior del automóvil y emitan anuncios simultáneamente.

El presidente de su asociación de taxistas, Miguel Ruano, indica que esos dispositivos cuestan 1.700 euros, pero subraya que los conductores están dispuestos a financiarlos porque les saldría rentable.