Sábado, 5 de Abril de 2008

El Gobierno se plantea cambiar su política de gasto

Solbes dice que en 2009 habrá que priorizar entre los compromisos electorales

AGENCIAS ·05/04/2008 - 20:05h

El Gobierno se siente capaz de cumplir “razonablemente” todos los compromisos sociales prometidos en la campaña electoral. Pero sólo durante 2008. El próximo año probablemente tendrá que priorizar entre unos y otros, porque el crecimiento de la economía española quedará lejos del 3% con el que se hicieron esas promesas.

Así lo afirmó ayer el vicepresidente económico en funciones, Pedro Solbes, tras participar en una reunión informal del Ecofin (ministros de Finanzas de la UE). A su juicio, el presupuesto de este año “razonablemente se puede cumplir”, pero para los ejercicios siguientes habrá que ver “cuál es el margen de actuación y qué debemos priorizar, teniendo en cuenta los compromisos adquiridos”, informa Efe.

La política de gasto será diferente cada año “en función del margen de maniobra que la economía ofrezca” y cuánto se acerque al crecimiento potencial del 3%, concluyó Solbes.

Más moderación salarial 

Pero el cambio de ciclo económico no sólo se notará en los planes de gasto del Gobierno, también habrá de reflejarse en las próximas negociaciones colectivas, según Solbes. A la hora de fijar los salarios, será necesario tener en cuenta los cambios en la evolución de empleo y el paro. Es decir, no se puede subir “automáticamente” los sueldos como la inflación, sino que habrá que basarse más que nunca en la productividad laboral.

Aunque el mandatario español defendió la política de fijación de salarios en España en los últimos años, también se unió a la petición conjunta de moderación salarial de las autoridades económicas de la UE.

Ése ha sido precisamente uno de los principales mensajes de esta reunión de dos días, en la que los 27 coincidieron ayer en que es necesario mejorar la eficiencia del gasto para garantizar la viabilidad del modelo social europeo.

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, lo dijo gráficamente: el objetivo es utilizar lo mejor posible el dinero de los contribuyentes y evitar gastar más de lo necesario.

Como principios generales, se propone dar prioridad al impulso del empleo y a la formación de capital humano, diseñar una administración más eficiente y evitar que los sistemas de protección social desincentiven la búsqueda de trabajo.

Eslovaquia quiere entrar en el euro 

Por otra parte, Almunia también confirmó que el Gobierno de Eslovaquia presentó ayer su solicitud formal para adherirse a la moneda única. La Comisión Europea y el Banco Central Europeo tendrán que evaluar ahora si cumple los requisitos para ello y anunciarán su dictamen el próximo 7 de mayo.

Miles de trabajadores claman por subidas en sus salarios

Decenas de miles de trabajadores se manifestaron ayer en Ljubljana para exigir aumentos salariales que compensen las subidas de precios que están soportando los últimos meses.

Estas peticiones chocan con la insistencia de las máximas autoridades económicas de la UE, que abogan por contener los sueldos para luchar contra la inflación y para crear empleo, lo que –a su juicio– redunda en beneficio para los trabajadores.

En la manifestación, convocada por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) a escasos kilómetros de la reunión del Ecofin, estuvo presente el secretario general de UGT, Cándido Méndez, quien criticó que la visión de las autoridades es “muy miope”.

Como contraposición a las políticas de moderación salarial, abogó por aumentos de sueldos que incentiven la demanda y el consumo interno en la Unión Europea, lo que supondría un factor claramente positivo para contrarrestar los efectos de la crisis financiera internacional.

Además, reclamó a la UE que ponga en marcha alternativas a la moderación salarial, como una auténtica política europea de la energía y una reforma de la Política Agraria Común (PAC), que otorga ayudas a los agricultores y ganaderos sin fomentar la productividad.

En la convocatoria multitudinaria, los trabajadores reclamaron también que se aumente su participación en el reparto de beneficios empresariales y criticaron las grandes diferencias entre los sueldos medios y los de los altos directivos.