Sábado, 5 de Abril de 2008

El esposo de Isabel II pasa su segunda noche en el hospital

EFE ·05/04/2008 - 14:04h

EFE - El príncipe Felipe, duque de Edimburgo y esposo de la reina Isabel II de Inglaterra, ha ingresado en un hospital aquejado de una infección de pecho.

El príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II, ha pasado su segunda noche en el hospital londinense de King Edward VII, donde ingresó el jueves aquejado de una infección pulmonar.

Aunque no ha habido confirmación oficial del estado del príncipe Felipe, la prensa apunta a que el viernes estuvo incorporado y escribiendo su correspondencia.

El duque de Edimburgo, de 86 años, ingresó por su propio pie en el centro hospitalario, el favorito de la monarquía, el jueves por la tarde, para ser tratado bajo la supervisión del médico de la reina, John Cunningham.

El programa de compromisos del príncipe para el fin de semana ha sido cancelado, pero no así los actos previstos para la semana próxima, según informó el palacio de Buckingham.

Entre otras citas, el marido de Isabel II prevé asistir el lunes a una cena en el castillo de Windsor, a las afueras de Londres, para conmemorar el sexagésimo aniversario de la creación del Estado de Israel.

Un resfriado ya impidió el pasado miércoles al príncipe asistir en el mismo castillo de Windsor a un servicio religioso en memoria del alpinista neozelandés Edmund Hillary, la primera persona en alcanzar la cumbre del Everest y que falleció el pasado enero.

La última vez que se vio en público al duque fue la pasada semana durante la visita de Estado que hizo al Reino Unido el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, acompañado de su esposa, la modelo Carla Bruni.

Pese a esta recaída, el marido de la reina, con quien contrajo matrimonio el 20 de noviembre de 1947, se ha caracterizado siempre por ser un hombre muy activo que ha gozado en general de buena salud.

Muchas de sus lesiones y padecimientos han estado relacionados con la práctica de deportes, como cuando se fracturó en 1961 un hueso del talón izquierdo debido a una colisión durante un partido de polo.