Viernes, 4 de Abril de 2008

El Festival de Málaga arranca con una película sobre los amenazados por ETA

EFE ·04/04/2008 - 20:42h

EFE - Vista de la fachada del teatro Cervantes, donde se se celebra la undécima edición del Festival de Málaga de Cine Español.

El undécimo Festival de Cine Español de Málaga arranca hoy con la presentación en su sección competitiva de la película "Todos estamos invitados", de Manuel Gutiérrez Aragón, que refleja la vida en el País Vasco de quienes están amenazados por la banda terrorista ETA.

Una gala inaugural presentada por Lolita Flores y Hugo Silva dará paso esta noche a estos días de cine en los que competirán quince largometrajes en la sección oficial y se rendirá homenaje a figuras como Concha Velasco, que recibirá el Premio Málaga; Mario Camus, al que se le dedicará una retrospectiva, o el director de casting Luis San Narciso, a quien se le entregará el Premio Ricardo Franco.

Según Gutiérrez Aragón, su película no trata tanto sobre ETA como sobre "los amenazados, que no salen tanto en la prensa, a no ser que se conviertan en víctimas".

"A los directores españoles se nos reprocha que nos ocupamos poco del conflicto vasco", ha añadido el cineasta, que cree "terrible" que "nos acostumbremos al mal y nadie diga nada", una situación que le recuerda al franquismo, cuando "si no te metías en nada, no tenías problemas y podías vivir tranquilamente".

Los protagonistas de la cinta son Josu Jon (Óscar Jaenada), un joven etarra que pierde la memoria después de resultar herido al intentar eludir un control de la Guardia Civil, y Xabier Legazpi (José Coronado), un profesor universitario amenazado por expresar sus ideas.

A Gutiérrez Aragón le atraía el personaje de Josu Jon, inspirado en un caso real, por ser "alguien que es un criminal y cuando vuelve a la vida es casi un niño, alguien inocente", según el director, que considera que el mensaje de la historia es que "mientras haya un sólo amenazado, nadie puede ser libre".

Para Coronado, la película supondrá "un antes y un después" a nivel personal, porque hasta ahora no se había dado cuenta "de que el 95 o el 98 por ciento de la sociedad vasca vive mirando hacia otro lado o amenazada".

"Como persona siempre estoy dispuesto a ponerme detrás de cualquier pancarta que abogue por el diálogo y la no violencia", ha añadido el actor, que ha intentado crear "un personaje contenido y un tipo absolutamente normal, no un héroe", por lo que ha "huido" del histrionismo.

Coronado cree que debe de ser "aterrador" vivir en las mismas circunstancias que su personaje, y espera que la película pueda al menos "ayudar un poco" si "en el resto de España se es consciente de lo duras que son las condiciones" en el País Vasco.

Por su parte, Jaenada ha apuntado que "cualquiera que resuelve las cosas con una pistola en la mano no tiene credibilidad y es alguien que falta al respeto a los demás".

Con su interpretación, Jaenada ha pretendido acercarse "con matices al estereotipo sin llegar a serlo", según el actor, que decide embarcarse en un proyecto cinematográfico solo si se considera "capaz de empatizar con el personaje".