Viernes, 4 de Abril de 2008

La ONU advierte de que las minas antipersona todavía se cobran 6.000 víctimas al año

EFE ·04/04/2008 - 18:07h

EFE - Una de las participantes de certamen de belleza para sobrevivientes de minas antipersonas.

La ONU advirtió de que las minas todavía se cobran en el mundo 6.000 víctimas al año, por lo que instó a aumentar los esfuerzos por eliminar el uso de este armamento que causa estragos entre la población civil mucho después del cese de las hostilidades.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) llamó a aprovechar la celebración este viernes del Día Internacional de la Concienciación y Acción contra las Minas para revitalizar la campaña en contra del uso de esas armas y los proyectos en favor de sus víctimas.

La subsecretaria general adjunta para Asuntos Humanitarios de la ONU, Catherine Bragg, advirtió de que el relativo éxito en la erradicación de las minas no puede dar paso a la complacencia.

"Lo que queremos es que esa cifra se reduzca a cero cuanto antes", apuntó Bragg.

20.000 muertos menos en una década 

El número anual de víctimas, entre muertos y heridos, ha disminuido de 26.000 en 1997 -cuando la Campaña Internacional contra las Minas (ICBL) ganó el Premio Nobel de la Paz- a 6.000 el año pasado.

Los menores son un segmento de la población particularmente vulnerable

Los menores son un segmento de la población particularmente vulnerable a este tipo de armas y a las bombas de fragmentación sin explotar, que por sus colores vivos suelen atraer la atención de los niños.

Si tres de cada cuatro víctimas de una mina son civiles, un tercio de los civiles afectados son niños, según Unicef, que recuerda que un menor tiene muchas más posibilidades que un adulto de fallecer a causa de la explosión de este tipo de munición.

Bragg indicó que hay numerosas razones que explican el notable descenso de víctimas en la última década, además del creciente número de países que se han sumado al tratado de prohibición de minas contra personas, que entró en vigor en 1999.

Rehabilitación

Entre ellas están las amplias operaciones de localización y desactivación de minas, dijo, así como las campañas de educación en poblaciones que viven cerca de zonas minadas.

Al mismo tiempo, abogó por intensificar los programas de rehabilitación y reintegración social que se necesitan para asistir a las más de 473.000 personas en el mundo que han sido heridas por el explosión de minas.

Bragg señaló que las minas siguen siendo un arma usada en al menos ocho puntos conflictivos del mundo, entre ellos Colombia, el Líbano y Chechenia.

El tratado que prohíbe las minas contra personas ha sido ratificado hasta el momento por 153 naciones y suscrito por 133 países, además de que otros 23 se han comprometido a cumplir su contenido.

Catorce agencias, programas y departamentos de Naciones Unidas proporcionan servicios de desactivación, educación y asistencia a víctimas en más de 40 países del mundo.

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