Jueves, 3 de Abril de 2008

La industria alimentaria se revuelve contra el Gobierno

Le acusa de lanzar “humo” y de ocultar su “inacción” con el expediente de precios

ANTONIO M. VÉLEZ ·03/04/2008 - 20:51h

El expediente sancionador abierto por la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) a varias patronales alimentarias, entre ellas la mayor, la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), es una “cortina de humo” lanzada por el Gobierno a través de la CNC para ocultar su “inacción” ante el encarecimiento de los alimentos. Ésa es la versión que ayer dio el secretario general de FIAB, Jorge Jordana, en una rueda de prensa en Madrid.

Jordana empezó suave, diciéndose “satisfecho” por que se utilicen los “instrumentos” disponibles para aclarar las “sospechas” de la sociedad sobre posibles pactos de precios.

Pero luego se encendió. Cargó contra la prensa por la relevancia dada a la investigación, que no tiene parangón en España y que es la primera abierta contra la FIAB en sus 31 años de historia. Irónicamente, se dijo otra vez “satisfecho” por que “se diga que se está haciendo algo” cuando, remató, “no se está haciendo nada”. Y pidió “cierta densidad” al expediente, abierto “no se sabe muy bien por qué”. La propia CNC considera “improbable probar la existencia de acuerdos explícitos” entre las empresas.

“Chivo expiatorio”

En síntesis, la FIAB se proclama inocente y se considera un “chivo expiatorio” por la “presión social” para controlar los precios. Según Jordana, es “ilusorio” hablar de concertación en la industria alimentaria (32.000 empresas, de las que una cuarta parte está integrada en la FIAB).

Más factible sería, opinó, que se dieran en el sector de la distribución, dominado por “dos o tres empresas” y al que la FIAB ha denunciado dos veces ante el extinto Tribunal de Defensa de la Competencia.
Por ello, dudó que las otras asociaciones expedientadas (muchas, miembros de FIAB) hayan manipulado precios.

El responsable de FIAB deslizó la idea de supuestas intrigas desde “algún miembro del gobierno” para condicionar a la CNC, sobre cuya independencia expresó “sospechas”.

Respecto a la acusación de que en octubre pasado habló de un “tsumani” de precios, Jordana recordó que la subida ya había sido registrada por el INE, por lo que no fue alentada por sus palabras. Y respecto a las declaraciones públicas de las asociaciones anunciando subidas de precios, que han servido a la CNC para abrir la investigación, argumentó que la ONU y el Banco Mundial han advertido en los últimos meses de ese encarecimiento.

“Es como abrir un expediente por decir que mañana va a salir el sol”, dijo, en alusión al comunicado que la FIAB lanzó en junio, que no publicó “nadie” y en la que se basa la CNC. En él, se apuntaba a los biocombustibles, la demanda de Asia, al precio de los envases y a la concentración en la distribución, entre otras, como causas de un fuerte repunte de los costes de producción de la industria.

“La FIAB considera necesario asegurar condiciones de aprovisionamiento que permitan unos niveles de costes competitivos y que no redunden en precios excesivos para los consumidores”, decía la nota, en lo que parecía un aviso al Gobierno que, según Jordana, no hizo “nada”.

Ayer, el secretario general de la FIAB sólo señalaba a dos culpables: la distribución (para la que pidió un expediente) y, sobre todo, la “política energética” de España. Jordana no supo explicar por qué por ejemplo en Portugal, donde la luz y los carburantes son bastante más caros que en España y la dependencia energética aún mayor, los alimentos no han subido tanto. “A lo mejor, el sistema es imperfecto o no funciona”, dijo, por lo que instó a “investigar”.

El representante de la patronal alimentaria dijo que, cuando la CNC finalice su expediente (para el que tiene año y medio de plazo, y no tres, como publicó ayer por error este periódico), pedirá “responsabilidades” al Gobierno.

Jordana negó que FIAB haya enviado correos electrónicos incitando a sus miembros a subir precios. Por los demás, no quiso opinar: “Que responda cada uno”, dijo; “Si alguno lo ha hecho y le pescan, bendito sea el cielo”, concluyó.

Gerardo Díaz Ferrán, presidente de CEOE, se alineó ayer con FIAB (integrada en esa patronal) y puso en duda que la industria alimentaria haya pactado precios.

 Dardos a Vegara y alusiones a Conthe

El secretario general de la FIAB  destacó ayer que la decisión de la CNC ha llegado ahora que se está formando el nuevo Gobierno. Según Jorge Jordana, quizá “alguien” que quiera ser ministro “se esté trabajando la cartera” y haya presionado a la CNC para que expediente a la industria alimentaria sin pruebas. Aunque Jordana no lo citó por su nombre, se refería a David Vegara, actual secretario de Estado de Economía y al que la FIAB considera responsable de la “inacción” del Gobierno ante la escalada de los alimentos. Jordana comparó las presiones que, según él, ha recibido el presidente de la CNC, Luis Berenguer, con la situación que dijo vivir hace algo más de un año el ex presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) Manuel Conthe al final del proceso de ofertas sobre Endesa. “En la legislatura pasada”, dijo Sardana, Conthe “manifestó que las decisiones de su agencia habían sido manipuladas por el entorno político”. Según Sardana, “sería terrible” que ahora la CNC hubiese actuado igual.