Sábado, 13 de Octubre de 2007

La factura energética castiga a los consumidores más pobres

Desde 2004, el precio del butano ha subido un 47% frente al 10,2% de la luz y al 12,8% del gas. Si se suman los incrementos de la luz, el butano, el gas natural y las gasolinas y gasóleos, la media de aumento de precios duplica la inflación acumulada en ese periodo.

ANTONIO MUÑOZ ·13/10/2007 - 12:29h

Por las nubes. La factura energética no da tregua a los consumidores, impulsada por el encarecimiento de las materias primas. En los últimos tres años, el precio del barril de crudo Brent (de referencia para Europa) se ha más que duplicado: ha pasado de cambiarse a 30,17 dólares en enero de 2004, a los más de 80 euros actuales.

Ese dramático repunte ha tenido su traslado (amortiguado, eso sí) al coste de servicios energéticos básicos como la electricidad o el gas, cuyos precios los fija el Gobierno.

La luz, por ejemplo, ha subido un 10,2% para los consumidores domésticos desde 2004, lo que para un usuario medio (con un consumo anual de 3.000 kilovatios/hora) equivale a un alza en su recibo de algo más de 3 euros mensuales, hasta 33,5 euros.

En ese mismo periodo, el coste de la vida se ha incrementado un 12,6% y el poder adquisitivo de los españoles ha crecido un 15,79%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

No obstante, la luz es la energía que menos ha subido en general. En el último año, el ministro Joan Clos (titular de Industria) ha visto en dos ocasiones cómo Moncloa paraba en seco su pretensión de incrementar el importe de la factura eléctrica.

Sector revolucionado

A finales de 2006, Clos propuso una subida cercana al 10% para los consumidores domésticos, pero, con el sector eléctrico revolucionado por el polémico proceso de OPAs sobre Endesa, tuvo que dar marcha atrás. Ahora, Industria sostiene que el precio de la luz evolucionará el próximo año en línea con el IPC, al igual que en 2007.
Si se analizan los datos disponibles en la web del Ministerio de Industria, se aprecia que la subida más dramática afecta a un producto utilizado, sobre todo, por las capas menos favorecidas de la población: el gas butano.
Decidido a actualizar los precios de la bombona (que habían quedado desfasados), el Ministerio de Industria ha aplicado en esta legislatura una nueva metodología de precios. Desde abril de 2005, éstos se actualizan trimestralmente, en función de la evolución del precio de las materias primas y los costes de transporte.

El resultado es un fuerte incremento del precio de la bombona de 12,5 kilogramos (la más utilizada), que ha pasado de costar 8,35 euros a comienzos de 2004 a valer 12,29 euros, tras la última subida aplicada a primeros de mes.

Menos espectacular ha sido el repunte del gas natural, pese a las reiteradas acusaciones, por parte de algunos sectores, de supuestas maniobras para favorecer a Gas Natural en el proceso de ofertas sobre Endesa.
Desde enero de 2004, este combustible (que está desplazando rápidamente al butano entre los usuarios, sobre todo, en zonas urbanas) ha incrementado su precio un 12,8%, prácticamente en línea con el IPC. La última subida (2,2%) se aplicó ayer y ha sido la primera desde enero, cuando también subió un 2,2%. En abril, bajó un 2,7%.

En la página web de Industria no hay datos sobre la evolución del precio del gasóleo de calefacción. Pero si se suman los incrementos del butano, la luz, el gas natural y las gasolinas y gasóleos de automoción desde 2004, el alza media resultante (más de un 27%) duplica con creces el IPC acumulado en ese periodo.