Miércoles, 2 de Abril de 2008

El PNV hace un gesto a Zapatero y se plantea medidas contra ANV

Urkullu admite que el caso de Arrasate no ha sido "la mejor de las gestiones"

GUILLERMO MALAINA ·02/04/2008 - 20:12h

El presidente del PNV, Iñigo Urkullu (centro), junto a la secretaria de la Ejecutiva, Belén Graves, y el presidente del partido en Guipúzcoa, Joseba Egibar (derecha). EFE

El PNV hizo ayer un gesto al PSOE para tratar de encauzar las aguas revueltas por su negativa a apoyar una moción de censura contra el Gobierno de ANV en Arrasate-Mondragón. El presidente nacionalista, Iñigo Urkullu, leyó a última hora de la tarde una declaración oficial en la que muestra la disposición de su partido a adoptar ese tipo de medidas, si la formación abertzale no se posiciona ante el último comunicado de ETA y "la amenaza personalizada" contra los militantes socialistas.

El rechazo del partido nacionalista a la iniciativa del PSE para desalojar a ANV de la alcaldía de Arrasate-Mondragón ha sentado como una bofetada en el PSOE, pero también en el entorno más cercano del presidente Zapatero. Su hombre de confianza y portavoz del grupo socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, había dejado bien claro ya por la mañana que la decisión del PNV en este caso marca un antes y un después. "Esto pone las cosas difíciles y tendrá consecuencias serias", dijo.

Urkullu, sin embargo, insistió una y otra vez en que la nueva toma de postura de su partido no está motivada "por declaraciones públicas de terceros", ni por tensiones internas con la Ejecutiva guipuzcoana, presidida por Joseba Egibar. La única razón, subrayó, es el comunicado de ETA, "la macabra novedad": "El PNV exige un pronunciamiento público, nítido y urgente a ANV". Lo máximo que admitió Urkullu es que las fuerzas políticas "no hemos procedido a la mejor de las gestiones; tampoco nosotros". En su cascada de negativas, también rechazó que el PNV se hubiera comprometido con el PSOE a apoyar la moción, como señaló el dirigente socialista José Blanco.

El Plan para la Paz, la primera víctima

El tiempo dirá qué consecuencias tiene la negativa inicial del PNV a apoyar una moción de censura contra ANV en Arrasate-Mondragón, por no condenar el asesinato del ex edil Isaías Carrasco, en las negociaciones con el PSOE en este inicio de la legislatura. Cabe esperar que la declaración leída ayer por su presidente, Iñigo Urkullu, servirá para calmar los ánimos ante la reunión de hoy con el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, y el secretario del grupo socialista, Ramón Jáuregui. De momento, el rechazo, a priori, a la moción tuvo ayer su primera consecuencia en el Parlamento vasco. El PSE y el PP sumaron sus votos para pedir la devolución del Plan de Educación para la Paz y los Derechos Humanos, cuando el apoyo de los socialistas se daba por hecho hasta ayer. El programa se tratará en una próxima comisión, pero su debate ayer quedó mediatizado por la polémica de Arrasate.

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