Viernes, 12 de Octubre de 2007

El PP rectifica su manifiesto del 12-O

Achaca a un “error informático” la alusión al presidente del Gobierno

MARÍA JESÚS GÜEMES ·12/10/2007 - 23:07h

Era urgente. Había que paralizar la noticia de que el manifiesto que iban a leer los alcaldes del partido estaba dirigido a Zapatero. En el PP, se dieron cuenta de la trascendencia que podía adquirir este asunto si no lo corregían a tiempo. Por eso, en plena madrugada de ayer, removieron cielo y tierra, tratando de ponerse en contacto con todos los medios de comunicación a los que les habían enviado el documento con el “error informático”.

En el PP, creen que la equivocación se produjo al volcar en una plantilla oficial el discurso que se les había hecho llegar desde el área de política autonómica y local. Dicen que se tuvo que colar al utilizar la maqueta que se emplea para las interpelaciones del Congreso.

A pesar de las explicaciones, a muchos les cuesta creérselo. Para empezar, porque el PP siempre ha comenzado todos sus manifiestos arrancando con el día y el motivo por el que lo lanzan. Si es el día internacional de la mujer, ponen: “Hoy, día 8, conmemoramos…”. Y si es el del trabajo, toca: “Este primero de mayo es una oportunidad perfecta...”

Por eso, parecía lógico pensar que en este debía ir encabezado por un “en la Fiesta Nacional...” Además, el documento estaba perfectamente hilado, no desentonaba y no había ningún salto de página o tipografía que hiciera sospechar nada raro. El mensaje –que los alcaldes ensalzaran la bandera, la Monarquía, el himno y la Constitución– era algo que ya se interpretaba de por sí como una llamada a la movilización contra Zapatero. Por eso, a nadie le chocó verlo. Ni siquiera en el PP.

"Sin aristas"

Cuando se quisieron dar cuenta, era tarde. Desde el PP, juran que en el texto de los alcaldes nunca se llegó a citar a Zapatero. La circular que el departamento de política municipal envió, vía email, había salido tres días antes de su difusión pública. Desde el lunes 8 de octubre, la tenían ya en sus manos más de 100 dirigentes del PP.

Sus responsables la consideraban una intervención “sin aristas”. Al principio, se pensó, con alarma, que alguien podía haberlo modificado intencionadamente, pero al comprobar todas las copias, vieron el fallo.