Viernes, 12 de Octubre de 2007

No hay parcelas para las promesas de vivienda

Construir dos millones de pisos exige un suelo equivalente al 60% de la ciudad de Madrid

Susana R. Arenes ·12/10/2007 - 22:19h

Políticos y empresarios han sucumbido a la tentación de sacar rentabilidad al problema de la vivienda. El PP promete dos millones de pisos en cuatro años, la mitad de ellos de menos de 160.000 euros, y el PSOE quiere incentivar a los promotores para que construyan casas que luego alquilen  a bajo precio. El ejemplo empresarial más extremo es la oferta de Francisco Hernando, conocido como El Pocero, de levantar una ciudad de un millón de casas baratas cerca de Madrid.

Ni partidos ni promotores parecen haber tenido en cuenta que el suelo urbanizable es limitado, más aún con la última ley del suelo aprobada por el Gobierno, apuntan los expertos.

Edificar dos millones de pisos exige contar con 376 millones de kilómetros cuadrados libres, según los promotores consultados, lo que equivale a una superficie igual al 60% de la ciudad de Madrid. La edificabilidad calculada coincide con la de la madrileña Operación Chamartín, bloqueada desde hace 13 años, por la que se urbanizarán tres millones de metros cuadrados para levantar unas 16.000 viviendas.

Actualmente, se vive un parón en la venta de pisos y las inmobiliarias prevén construir menos inmuebles. Ante este escenario, “es difícil llegar a dos millones de pisos en cuatro años; habrá que ver si se queda en una propuesta para captar votos”, señala Jaime Cabrero, presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Madrid.  Del mismo modo, Cabrero califica como “electoralistas y precipitadas” algunas medidas del PSOE para fomentar el alquiler. A su juicio, no hacen falta crear juzgados para desahucios sino “cambiar el trámite judicial para que sea tan rápido como en el impago de hipotecas”.

Piden parcelas baratas

Los promotores, por su parte, evitan juzgar las ofertas políticas. Pero sí analizan si es factible o no hacer más pisos nuevos y baratos. “Sólo se puede hacer viviendas de bajo precio si los terrenos son baratos y para ello, tiene que haber más disponibles, con lo que la solución que vemos es que hay que liberalizar el suelo”, afirma Manuel Martí, presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España.