Viernes, 12 de Octubre de 2007

El Brent se acerca a sus máximos

Los expertos prevén una larga era de petróleo caro. Las subidas de los últimos días se dan a pesar de que los huracanes no han castigado las instalaciones petroleras del Golfo de México y antes de la llegada del invierno.

DAVID ANGLÉS ·12/10/2007 - 21:41h

Al volver a casa este fin de semana, quizá valga la pena detenerse a repostar y llenar el depósito de combustible. Moverse con el coche en el puente del 2 de noviembre puede llegar a salir por un pico si no se toma esta previsión. Y es que los expertos advierten de que el petróleo sigue imparable, elevando su precio hasta nuevos máximos. En otras palabras, nunca habrá sido tan caro el litro de gasolina como ahora. Y puede ser peor. El barril de Brent, de referencia en Europa, superó ayer los 80 dólares y el de referencia en Estados Unidos se colocó por encima de los 84 dólares. 

Las razones que explican el encarecimiento del petróleo son fáciles de entender, pero muy difíciles de cambiar. "Si le enseñas a un loro a decir oferta y demanda, ya tienes un economista", decía el filósofo escocés Thomas Carlyle. Oferta y demanda son, en efecto, los dos aspectos clave de la ecuación que ha llevado al litro de gasolina a costar más de un euro con diez céntimos.

Repuntes y bajadas

La demanda mundial de petróleo se ha incrementado de forma acelerada desde 2003, gracias al crecimiento económico mundial, en particular de Estados Unidos y Asia, con China a la cabeza. En 2005 y 2006, la demanda alcanzó niveles récord en torno a los 84 millones de barriles diarios. Pero en 2007, el consumo se ha reducido ligeramente y el mundo teme una posible recesión económica que frenaría todavía más la demanda de petróleo.

Esta semana, las reservas de petróleo en Estados Unidos cayeron en 1,7 millones de barriles cuando el mercado esperaba que aumentaran en un millón. Esta reducción sorpresiva explica las subidas de los dos últimos días. "Una disminución de inventarios muestra un aumento de la demanda por encima de la oferta y presiona el precio al alza", explica Ramón Espinasa, un experto petrolero que trabaja como asesor en asuntos energéticos del Banco Interamericano de Desarrollo.

Según Espinasa, la causa de que los precios se mantengan en niveles récord hay que buscarla en la propia dinámica de la oferta petrolera. La OPEP produce de manera deliberada por debajo de su capacidad y el resto de países tiene problemas para elevar su producción. Un informe de la Agencia Internacional de la Energía alertó de que el peso de los países de la OPEP en el mercado petrolero aumentará en los próximos años.

Ponerse a cien

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, declaró recientemente que su objetivo es que el precio del barril de petróleo llegue a los 100 dólares. De momento nadie, salvo los más catastrofistas, se lo toma en serio. Pero es cierto que cualquier problema en el suministro podría disparar los precios. Un ataque a Irán, los problemas en Irak (ayer el mercado estaba atento a una posible intervención militar de Turquía en el Kurdistán iraquí), la inestabilidad de Nigeria y la remota posibilidad de una nueva huelga petrolera en Venezuela, desatan todos los miedos.

"El precio podría llegar a los 100 dólares, pero es difícil que se pudiera mantener en ese nivel. Ahora mismo no veo posibilidades de mucho recorrido al alza", comenta Roberto Hernán, profesor de economía de la Universidad Europea de Madrid. Incluso los que apuestan por un descenso en los precios del petróleo se muestran cautos. "Consideramos que el precio se mantendrá en el rango de entre 70 y 80 dólares este mes, con tendencia a la baja", señala John Coyle, analista de materias primas de la gestora británica Schroders.

Donde se nota de manera más directa el impacto de la subida del petróleo es en el precio de los combustibles (ver gráfico) y por eso el sector transporte es más castigado. Hernán afirma que la economía mundial puede ser capaz de resistir un nuevo aumento en los precios de la energía. "En menos de tres años, el precio del petróleo se ha duplicado y la economía no se ha resentido", comenta.