Viernes, 12 de Octubre de 2007

Energía extraterrestre

Científicos estadounidenses y europeos reclaman nuevas inversiones para instalar paneles solares en el espacio

DANIEL MEDIAVILLA ·12/10/2007 - 21:11h

Recreación de una instalación de paneles solares en el espacio. NASA

Cuando los países árabes cerraron la espita del petróleo, en 1973, el gobierno de EEUU se planteó por primera vez la posibilidad de colocar paneles solares en el espacio, como alternativa para satisfacer sus necesidades energéticas. Entonces, la tecnología necesaria para llevar a cabo el proyecto no podía hacerlo competitivo frente a otras alternativas , así que se desechó.

Ahora, un estudio preliminar elaborado por la Oficina Nacional de Seguridad Espacial estadounidense (que se fundó en 2004 para estudiar proyectos relacionados con la seguridad y el espacio) considera que la situación posterior al 11 de septiembre, con el barril de petróleo a 80 dólares, la inestabilidad en los países que proporcionan energía y la preocupación por el cambio climático, es idónea para comenzar a invertir en el desarrollo de aquella idea.

Las posibilidades teóricas de captar la energía solar con paneles fotovoltaicos son enormes. Según los autores del estudio, una franja de un kilómetro de ancho de órbita terrestre geosincrónica (que siempre se sitúa en el mismo punto sobre la superficie de la Tierra) recibe suficiente luz solar en un año como para producir la misma energía que la que se obtendría con todas las reservas de petróleo conocidas. Sin embargo, el Gobierno de EEUU no debe de verlo tan claro. Después de un renovado interés por el plan, Hace diez  años, la NASA recibió fondos para comenzar a desarrollar el programa, pero en 2001 se retiró el dinero, como transbordadores o la Estación Espacial Internacional (EEI). De hecho, el estudio presentado el miércoles en Washington, ha sido elaborado sin financiación estatal, gracias al trabajo altruista de 170 expertos.

 En Europa, las inversiones han sido mayores, “pero sólo para estudios teóricos”, explica el vicepresidente de desarrollo de negocios de Astrium, Max Grimard. En los próximos meses, esta compañía aeroespacial comenzará una serie de trabajos internos para estudiar las posibilidades de la energía solar basada en el espacio y, después, si hay proyectos maduros, promover la inversión para desarrollar una demostración práctica.


Para transportar hasta la Tierra la energía recogida por los paneles solares en órbita, se tendría que transformar la energía en microondas o en láser y enviarla a bases terrestres para procesarla. Dice Grimard: “Que haya energía pasando continuamente a través de la atmósfera podría tener consecuencias para el medio ambiente y hay que hacer estudios para conocer el impacto”.

Prueba en 2008
En 2008, por primera vez, se transmitirá energía a la Tierra desde el espacio a través del módulo de la Agencia Europea del Espacio(ESA) Columbus, que se instalará en la EEI en diciembre y permitirá probar los principios técnicos básicos del sistema: un preciso alineamiento del láser con los receptores en tierra y su adecuación para su uso en el espacio.

El miércoles, los fundadores de la nueva alianza para promocionar el desarrollo de la energía solar basada en el espacio recordaban que, en las últimas tres décadas, la NASA y el Departamento de Energía han invertido sólo 80 millones de dólares en el estudio de esta alternativa, frente a los 21.000 millones que se emplearon en el impulso de la fusión nuclear. En el informe, reclamaban que se igualasen los recursos dedicados a las dos alternativas.Entre los críticos, hay quienes van aún más lejos. El director de innovación tecnológica en conceptos avanzados de la NASA, Neville Marzwell, cree que la financiación para la energía solar espacial desapareció “por la presión del lobby de los hidrocarburos”.