Viernes, 12 de Octubre de 2007

"Lo más importante es andar, para eso no hay una pastilla"

La doctora Salvador se convertirá la próxima semana en la primera mujer que representa al colectivo de los cardiólogos españoles

ANTONIO GONZÁLEZ ·12/10/2007 - 21:08h

La doctora María Jesús Salvador, fotografiada en Barcelona

María Jesús Salvador será elegida el próximo viernes presidenta de la Sociedad Española de Cardiología. Es la primera vez que una mujer se va a poner al frente de los cardiólogos españoles y Salvador afronta su nueva tarea “con muchas ganas”. Entre sus prioridades, que los ciudadanos aprendan a cuidarse, que tengan a su disposición la información necesaria para prevenir la enfermedad cardiovascular y que no abandonen prácticas tan saludables como caminar. Nada partidaria de medidas coercitivas, esta cardióloga barcelonesa, que también ha sido presidenta del Comité de Cardiología Clínica de la Sociedad Europea de la especialidad, prefiere hablar siempre en positivo y confía mucho en la comunicación para llegar a la sociedad.

¿No ha tardado mucho una mujer en llegar a ser presidenta de los cardiólogos españoles?

Ha tardado, sí. Podría haber llegado antes porque hay excelentes compañeras que podrían haber sido también excelentes presidentas. El problema es que llegar a ser directivo supone renunciar a muchas otras cosas y las mujeres en esta cuestión tenemos una dualidad. No sabemos si renunciar a todas esas cosas para llegar ahí.

En la sociedad, ¿se identifica a los cardiólogos con hombres?

Eso ya tiene que haber cambiado porque hay muchísimas mujeres cardiólogas. Además, yo que soy cardióloga clínica, puedo decir que somos muy bien aceptadas por los pacientes, tanto masculinos como femeninos.

¿Hay un buen nivel de cardiología clínica en España?

Estamos muy bien en todos los niveles. Hay últimas tecnologías, como las de imagen, que evolucionan a pasos de gigante, y estar siempre a la última es un poco más complicado aquí que en Estados Unidos. Pero si en España estamos en la penúltima, la última está llegando. Al mismo tiempo, hay mucha investigación en este campo y, gracias a Internet, la difusión de los conocimientos es cada vez más sencilla.

Parece que el problema sigue estando en la prevención. ¿Por qué la gente no se cree lo que cuentan los médicos?

Es difícil. Yo veo a muchos pacientes y les insisto en que lo más importante no se lo podemos dar en una pastilla: tienen que andar. Todos caemos en esa especie de gazapo que nos pone la vida, nunca encontramos esa media hora para andar. Pero resulta que la tenemos porque, cuando a alguien tiene un problema cardiovascular y se mentaliza, se pone a andar y lo hace durante una hora. Lo que ocurre es que nunca le damos el
valor que tiene.

¿De qué forma influye la alimentación en la aparición de problemas cardiovasculares?

Es muy importante. De todas formas, hay que tener en cuenta que no engordaríamos tanto si hiciéramos más ejercicio, porque, de hecho, nuestros abuelos comían garbanzos, potajes, cocidos, alimentos que tenían mucha energía. Sin embargo, iban andando a todas partes, y por eso tenían menos problemas de este tipo.

Tiene dos años por delante al frente de la Sociedad Española de Cardiología. ¿Cuál es su prioridad?

Hay que incidir más en la prevención, que es imprescindible. La Sociedad de Cardiología es muy sólida, y tiene todo un engranaje que funciona muy bien, así que ahora hemos de salir a la calle y concienciar a nuestros ciudadanos. A mí, me gustaría rodearme de buenos profesionales que me ayuden a publicar guías de prevención para ver si podemos conseguir entre todos que esto llegue a los ciudadanos y aportar nuestro granito de arena.

De cara a las autoridades sanitarias, el todavía presidente de la Sociedad de Cardiología, el doctor Luis Alonso-Pulpón, ha hablado recientemente de prohibir las grasas ‘trans’, de endurecer la Ley Antitabaco… ¿Va a seguir en esta línea?

A mí me gusta más siempre dar normas en positivo, ya que las normas negativas producen rechazo. A la gente, se le tiene que decir cómo puede salir de sus problemas de una forma optimista, porque lo contrario es como tenr el látigo siempre levantado, y a mí me entran ganas de correr para el otro lado. Creo que se tiene que dar un mensaje en positivo y en esto nos tienen que ayudar los medios de comunicación.

Sin embargo, parece evidente que, tanto en EEUU como en Europa, hasta que no ha habido una legislación restrictiva contra el consumo de tabaco, no han bajado las tasas de fumadores.

Eso es cierto también, ya que hay una mínimas normas que se tienen que dar. Por ejemplo, he leído que se va a poder prescribir que la gente haga ejercicio y eso me gusta. Por ahí, sí tenemos que ir porque es muy importante. Si se pudiera llegar ahí, haríamos mucha más prevención.