Viernes, 12 de Octubre de 2007

El riesgo de una crisis inmobiliaria amenaza a España, según expertos de EE.UU.

EFE ·12/10/2007 - 21:56h

EFE - El motor económico español ya iba bajando la marcha, pero la sacudida en agosto y septiembre en los mercados de crédito a nivel mundial y la desaceleración en Europa han atrancado aún más sus engranajes. EFE

El riesgo de una crisis inmobiliaria amenaza a la economía española, según algunos expertos de EEUU, que coinciden en recortar los pronósticos de crecimiento para el país, como también hará la próxima semana el FMI.

El motor económico español ya iba bajando la marcha, pero la sacudida en agosto y septiembre en los mercados de crédito a nivel mundial y la desaceleración en Europa han atrancado aún más sus engranajes.

En este contexto, el fin del "boom" de la vivienda tiene el potencial de gripar la máquina.

Adam Posen, subdirector del Instituto Peterson de Economía Internacional, uno de los centros de análisis de más prestigio de EEUU, cree que España es el país europeo que corre más peligro de sufrir una crisis inmobiliaria, por encima de otras naciones donde el precio del metro cuadrado también ha alcanzado la estratosfera en los últimos años, como Irlanda y Reino Unido.

En España "el aumento de los precios de la propiedad ha superado el incremento de los ingresos y de la población", dijo Posen.

"Tiene que haber un límite a la demanda de segundas viviendas y casas de vacaciones", añadió.

Posen y otros expertos consultados por Efe creen que existe el peligro de que los precios inmobiliarios se estanquen o incluso caigan, en lugar de que suban, pero menos que antes, como ha ocurrido hasta ahora.

La desaceleración llega en un momento incómodo, pues los problemas en el mercado de crédito a nivel mundial harán que el Fondo Monetario Internacional (FMI) reduzca los pronósticos de crecimiento para Europa, donde se encuentran los principales socios comerciales de España, dijo a Efe un miembro de su Consejo Ejecutivo.

De mayo a junio, la zona euro creció un 0,3 por ciento, en términos trimestrales, frente al 0,8 por ciento del período anterior, según datos publicados el jueves por Eurostat.

En España "no voy a predecir una recesión, pero el crecimiento actual es claramente insostenible", dijo Posen.

El FMI parece pensar lo mismo. El miércoles revisará a la baja su estimación de crecimiento para España, confirmó el miembro del Consejo Ejecutivo, que quiso permanecer anónimo.

Para este año, el recorte será "mínimo", pero para 2008 será "sensible", aunque "nada exagerado", de acuerdo con la fuente.

Como suele suceder después de que la gerencia entrega las previsiones al Consejo, en el que están representados los 185 países miembros del organismo, se ha filtrado a la prensa un borrador que indica que su nuevo cálculo de crecimiento para España en 2008 es del 2,7 por ciento, frente al 3,4 por ciento que había adelantado en julio.

Cuenta a favor de España un sistema financiero más robusto que el alemán o italiano, según los expertos y el propio FMI.

No obstante, eso no sería suficiente para inmunizar al país de una sacudida, si la desaceleración del sector inmobiliario es más aguda que lo anticipado, de acuerdo con Hung Tran, encargado de temas bursátiles en el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), la mayor asociación de banca del mundo.

El problema llegaría si ocurre un estancamiento o caída de los precios de la vivienda, destacó Tran, quien hasta hace unos meses era el "lugarteniente" del ex gobernador del Banco de España Jaime Caruana en el departamento de asuntos monetarios y mercados de capitales del Fondo.

Eso supondría una pérdida del valor de los bienes que se usan como colateral en las hipotecas, "lo que significa que la calidad de los préstamos que en el pasado se juzgaba alta, deja de serlo" y con ello se resentirían los balances de bancos y de los inversores institucionales, explicó.

"Es un efecto en cadena", añadió Tran.

En Estados Unidos, la chispa de la crisis fue el aumento de la morosidad, especialmente en las hipotecas de riesgo, otorgadas a personas con mal historial de crédito o ingresos insuficientes.

En España no existen esas hipotecas y la morosidad es baja. Aún así, si los inversores a nivel mundial deciden alejarse de los títulos inmobiliarios se secará el crédito disponible para los bancos, según Posen.

Tran apuntó además que en la última década el valor de la vivienda ha subido "casi al mismo tiempo" en la mayoría de los países avanzados.