Martes, 1 de Abril de 2008

Los combates en Irak fuerzan al Reino Unido a suspender la retirada de tropas

EFE ·01/04/2008 - 12:08h

EFE - Soldados iraquíes resguardan un punto de control en Basora, al sur de Irak, ayer lunes 31 de marzo.

El recrudecimiento de la violencia en Irak obligó hoy al Gobierno de Londres a anunciar que da marcha atrás en sus planes de reducir el número de tropas británicas desplegadas en el país árabe.

En una declaración en el Parlamento, el titular de Defensa del Reino Unido, Des Browne, informó de la suspensión temporal del repliegue previsto de 1.500 de los 4.000 soldados británicos destacados en el país árabe hasta dejar la cifra en 2.500, como había anunciado el primer ministro británico, Gordon Brown.

Esta decisión es, a juicio del responsable de Defensa, la "prudente" tras los combates entre el Ejército iraquí y la milicia "Ejército del Mahdi", leal al clérigo radical chií Muqtada al Sadr, que sacudieron la pasada semana Bagdad y las provincias chiíes del sur de Irak, incluida la de Basora, donde están destacadas las tropas británicas.

"Es absolutamente correcto que los mandos militares revisen los planes cuando las condiciones sobre el terreno cambian", justificó Browne, quien añadió que espera poder ofrecer a los diputados británicos información actualizada sobre el número de tropas en Irak a lo largo de este mes.

También el primer ministro británico aseguró hoy, en su rueda de prensa mensual en Downing Street, que, ante los combates registrados en Basora, su Gobierno debía escuchar a los asesores militares y tener en cuenta lo que está pasando sobre el terreno para tomar una decisión.

Fue precisamente Brown quien anunció en una comparecencia parlamentaria en octubre pasado, muy criticada por la oposición al producirse en medio de los rumores de un posible adelanto electoral, que su Gobierno reduciría el número de soldados desplegados en Irak hasta 2.500 a partir de esta primavera.

Sin embargo, la evolución sobre el terreno ha hecho cambiar de planes al Ejecutivo británico.

El titular de Defensa explicó hoy que, ya antes de los enfrentamientos de la pasada semana, el consejo de los mandos militares apuntaba a que podrían no ser posibles los repliegues previstos por el primer ministro en octubre, aunque precisó que ésa sigue siendo la hoja de ruta del Gobierno.

"A la luz de los sucesos de la pasada semana, sin embargo, es prudente que detengamos cualquier nueva reducción mientras continúa la situación actual", afirmó.

Durante la semana pasada, Basora fue escenario de duros enfrentamientos entre las milicias leales al clérigo Muqtada al Sadr y el Ejército iraquí, que se saldaron con la muerte de al menos 210 personas y con importantes daños en las infraestructuras de la provincia.

Las tropas británicas, que tras el traspaso del control sobre la ciudad de Basora a las autoridades iraquíes el pasado diciembre se habían centrado en funciones de formación y entrenamiento de las fuerzas de seguridad locales, han participado en los recientes combates registrados allí, a petición de las fuerzas iraquíes.

La coalición "Stop the War" (Parad la Guerra) destacó hoy que la suspensión de la retirada prevista de tropas británicas refleja la nueva crisis de la ocupación.

"Claramente, el Gobierno iraquí sigue dependiendo tanto como en el pasado de la presencia de tropas extranjeras no queridas por la vasta mayoría de los iraqués", dijo una portavoz del grupo pacifista.

Basora, situada a 550 kilómetros al sur de Bagdad y donde están destacados los 4.000 soldados británicos desplegados en Irak, es la segunda ciudad del país y el principal centro exportador de petróleo de Irak.

Las tropas del Reino Unido se replegaron en septiembre pasado del interior de la ciudad de Basora, donde habían mantenido su cuartel general desde la invasión del país en 2003, y se concentraron en una base área situada en las afueras de las población.