Martes, 1 de Abril de 2008

El Constitucional alemán determina que la justicia no puede obligar a los padres a visitar a sus hijos

EFE ·01/04/2008 - 16:41h

EFE - Unos niños hacen las maletas para reunirse con su padre.

El Tribunal Constitucional (TC) alemán determinó hoy que el Estado no puede obligar a un padre a visitar a su hijo en contra de su propia voluntad.

El TC falló en favor de Dirk B, un padre que se niega a visitar a su hijo, fruto de una relación extramatrimonial, y recurrió una sentencia de la Audiencia Territorial de Brandeburgo que le obligaba a hacerlo cada tres meses o enfrentarse a una multa de 25.000 euros.

Además, considera que, en este caso, forzar al padre a mantener una relación con su hijo vulnera los derechos de la persona, tal como sostenía el demandante, según el texto emitido por el TC.

El tribunal determinó que la legislación no contempla las visitas obligatorias para los progenitores, pese al derecho del niño a ver a sus padres.

"Sólo en las situaciones en que esas visitas obligatorias repercutieran positivamente en el bienestar del niño, estaría el derecho del menor por encima del derecho de la personalidad", sentenció el tribunal, que no considera que éste sea uno de esos casos.

El demandante, que mantuvo una relación extramatrimonial con la madre del niño, Camilla P., durante diez años, ha comunicado a través de su abogada, Heike Hasse, que siempre dejó claro que no deseaba tener un hijo con ella.

El hombre, que sí ha reconocido su paternidad legal y paga la asignación mensual correspondiente, se ha negado a ver al niño, que ahora tiene nueve años, "desde el principio" por considerar que esa relación paterno-filial podría poner en peligro su recién salvado matrimonio, del que tiene dos hijos menores de edad.

"Si él tuviera la patria potestad, le habría dado en adopción", apuntó la abogada, quien dijo que su cliente no siente "ninguna vinculación" con el niño, que actualmente vive en una residencia estatal de menores, ya que su madre no cumple con sus "responsabilidades educativas".

La ministra alemana de Justicia, Brigitte Zypries, celebró la sentencia pues considera que el texto prioriza el bienestar del niño y cumple con la legalidad vigente.