Martes, 1 de Abril de 2008

Te necesitábamos, Bender

SARA BRITO ·01/04/2008 - 14:48h

Del paro al DVD. Los de PLanet Express regresan en el largometraje El gran golpe de Bender

 El primer gag de 'El gran golpe de Bender' es esclarecedor. Es el polvo multiusos de ejecutivos Torgo, hecho a partir del triturado de ejecutivos de, entre otros, Box Network – supuesta competencia de los mensajeros de Planet Express y, al tiempo, una clara referencia a Fox Network–. Los dichosos polvos tanto sirven para conservar cabezas de celebridades, como para hacer bombas o como polvo de talco para la entrepierna irritada del viejo Hubert Farnsworth, dueño del tinglado más loco del año 3.000, Planet Express. Por mucho que Matt Groening diga que no va a echar piedras sobre su propio tejado –Fox está detrás de la nueva tanda de Futurama–, la referencia es clara y circula por internet con carné de obviedad.

La noticia, sea como sea, es más que grata: la primera película de Futurama, El gran golpe de Bender, llega mañana en DVD a España, después de haberse editado en noviembre en Estados Unidos. Aunque para los de Planet Express hayan pasado dos años, según dicen de paro y mala vida, para el común de los mortales han sido cuatro y se han hecho muy muy largos. En 2003, Fox cancelaba la verdadera serie de culto del creador de Los Simpson, Matt Groening, por no haber llegado a las cotas de audiencia esperadas, aunque sí hubiera creado un culto que ha parido páginas tan devotas como Gotfuturama.com.

Quien la sigue...

“Después de que se cancelase la serie, seguimos llamando a Fox para decirles: “Los fans están siguiendo la serie en reposiciones, están comprando los DVDs...”. Después de varios años de no recibir respuesta, nos llamaron para decir si teníamos interés en hacer algo. Y nosotros dijimos: “Bueno, sí, llevamos años lanzando indirectas...”, cuenta David X. Cohen, mitad del cerebro –junto a Groening– de Futurama.

Las cifras de venta de DVD, que superaron los 100 millones de dólares, acabaron de animar a la cadena para la vuelta de la serie, que saldrá en forma de cuatro películas en DVD y que luego será dividido en 16 capítulos para la televisión. El gran golpe de Bender (Bender’s big score) es el aperitivo y, aunque a veces le falte un poco de sal, tiene chicha.

Toda la carne al asador

Nudismo, un Bender más cleptómano que nunca aunque no tan alcohólico, decapitaciones, romances, y, en terrenos más científicos, paradojas temporales, viajes en el tiempo, códigos matemáticos escondidos en placas de coches... Futurama reivindica en este regreso su irreverencia, como también el carácter de show de geeks para geeks, esa palabreja que los americanos utilizan para designar a un subtipo de friki flipado por la tecnología y las matemáticas.

“La base de Futurama es hagamos un chiste que divierta al 99%, pero que realmente pille el 1%. Ese 1% será fan para toda la vida”, dice Cohen, matemático por Harvard y auténtico fan de la ciencia ficción.

Futurama volvió a reunir a gran parte del equipo que imaginó la serie en 1998. Pero Groening casi no sale de ésta: la producción coincidió con la de Los Simpson, La película, y con los nuevos capítulos de los de Homer.

También están muchos de los cameos que han pululado por los 73 episodios de la serie. Al Gore aparece, esta vez de taxistam la cabeza de Nixon apunto está de vender el mundo o Hypnotoad, el sapo de ojos hipnóticos que es el protagonista del show más visto en el año 3.000 y que tiene su espacio en los extras. Ojo con Zylex, un personaje anunciado como estrella invitada y que sólo aparece, en segundo plano, en la escena del restaurante.

Bender, Fry, Leela, Zoidberg, la cabeza de Hermés... regresan y hasta cantan por primera vez. 90 minutos y más 3D que nunca, aunque sea por la puerta pequeña.

 

Alcohólico, cleptómano, egoísta y pendenciero.

En tres minutos

Bender Bending Rodríguez.

Bender chupa pantalla y roba como nunca. Aquí en plan estrella, de pega.

¿Qué tal eso de pasar de 22 minutos de episodio a una aventura de dimensiones épicas?
Pues en los capítulos de 22 minutos, mi cara suele aparecer en pantalla de 20 a 21 minutos. Para eso tengo que pegarle una paliza a Fry y
Leela. En El gran golpe de Bender, estoy en pantalla una hora más o menos, que es lo que la gente demandaba. Y todavía le doy caña a Fry y Leela, aunque, la verdad, que, esta vez, no había razón alguna.

Han pasado unos cuantos años desde la última vez que le vimos, ¿qué ha estado haciendo?
Me pasé varios años bebiendo a saco y, después de eso, aquí estamos. ¿Alguien quiere tomar algo?

Bender, hay rumores de que comete robos serios en el DVD. ¿Algún comentario?
Claro, robo algunas cosas. Toneladas de cosas. Pero está bien porque lo que robo es extremedamente valioso. Quiero dejar claro una lección importante para los niños que me estén leyendo: robar cosas que no sean extremedamente caras es una pérdida de tiempo.

¿Fue emocionante volver a trabajar con  Al Gore?
Incluso me quedé con su premio Nobel de recuerdo.