Martes, 1 de Abril de 2008

Falsifica... y arruina al enemigo

El nazismo intentó hundir la economía británica con la Operación Bernhard

ANTONIO J. MARTÍNEZ ·01/04/2008 - 13:38h

Los buscadores de tesoros visitaron durante años el lago Toplitz, donde se encontraron las planchas de impresión.

En el campo de concentración de Sachsenhausen, no todos los judíos recibían el mismo trato. Unos 140 fueron aislados del resto con un único objetivo, realizar la mayor falsificación monetaria de la historia: la operación Bernhard.

Desde 1939, las SS buscaban una fórmula para financiar sus acciones. A Reinhard Heydrich, segundo al mando, se le ocurrió falsificar y colocar miles de libras esterlinas para pagar las operaciones alemanas y provocar una inflación  devastadora en Gran Bretaña.

En 1942, Bernhard Krüger puso el plan en funcionamiento. Contó con los mejores especialistas de entre los judíos recluidos en los campos, a los que trasladó a Sachsenhausen. Entre ellos, Salomón Smolianoff y Adolf Burger. Al primero, uno de los mejores estafadores del mundo, lo encontró en Mauthausen. A Burger, conocido por sus impresiones, lo salvó de Auschwitz.

Los avances fueron muy lentos. La primera fase creó billetes de 5, 10, 20 y 50 libras, dejando en reserva todos los billetes superiores a 100 libras.

El problema era crear un papel moneda exactamente igual al inglés. Lo consiguieron, gracias un material a partir de telas de algodón que se utilizaba en Turquía para confeccionar trapos. Después, se falsificó la filigrana, las marcas de agua, los errores de impresión de los originales y los mecanismos de seguridad, además de descifrar el código que usaba el Gobierno inglés para marcar los números de serie. Cuando al fin todo el proceso estuvo preparado, se prepararon las placas de impresión.

Un gran engaño que no cuajó

Para poner el dinero en funcionamiento, las SS recurrieron a espías de todo el mundo, esperando que el dinero llegase a Inglaterra a través del mercado internacional. En total, se falsificaron alrededor de 134 millones de libras esterlinas.

El plan funcionó unos meses; pero con el hundimiento del frente del Este, la situación se tornó negativa para Alemania. Durante el traslado de una fábrica en 1945, las tropas estadounidenses interceptaron a los responsables. Se cree que los alemanes arrojaron todo el material al lago Toplitz.

El engaño fue descubierto por un funcionario del Banco de Inglaterra cuando encontró dos billetes devueltos con el mismo número de serie. Inglaterra optó por encubrirlo para no dañar su credibilidad financiera: lo contrario hubiera supuesto su quiebra. D

Las consecuencias de una estafa a gran escala

1. Cambio de libra

En los juicios de Nuremberg, el Gobierno inglés se negó a denunciar a los implicados pese a que el dinero seguía circulando. Eliminaron los billetes pequeños de la circulación y, a partir de los años sesenta, cambiaron todo su papel-moneda para frenar el impacto que pudo originar este fraude.

2. El tesoro del lago

No faltan teorías que señalan que algunos soldados alemanes huyeron con parte del botín.

En 1980, el Gobierno inició una limpieza del lago ,del que se han extraído cajas de dinero y planchas de impresión, lo que le ha otorgado el sobrenombre de ‘Vertedero del III Reinch'.

3. La adaptación al cine

Aunque es fiel a los hechos, ‘Los falsificadores' tiene alguna licencia fílmica, como que el personaje de Smolianoff recibe el nombre de Salomón Sorowitsch.