Viernes, 12 de Octubre de 2007

Chan-wook abandona trilogía sobre violencia y se adentra en un psiquiátrico

EFE ·12/10/2007 - 20:15h

EFE - El cineasta coreano Park Chan-wook, durante la presentación en sitges de "I'm a cyborg, but that's ok". EFE

El cineasta coreano Park Chan-wook deja atrás su trilogía sobre la violencia para adentrarse en un psiquiátrico con "I'm a cyborg, but that's ok", un filme que ha traído hoy a la sección competitiva del festival de Sitges.

Chan-wook ha señalado que con esta película "intenté hacer algo distinto de las anteriores", con una protagonista que recrea a una joven internada en un centro psiquiátrico que se cree cibernética y sólo se alimenta de pilas, baterías o transformadores eléctricos.

El director de Seúl ambienta la mayoría del filme en el interior del sanatorio, con personajes internados en él, para los que ha pedido a los actores "que no imiten a los pacientes reales".

"Les dije que actuaran como si fueran niños de 7 u 8 años, como si fueran niños de verdad", ha señalado el director de este cuento colorista y onírico.

Con una venganza de niños esta vez, muy diferente a la de "Old Boy" o "Sympathy for Lady Vengeance", el filme que Chan-wook ha titulado algo así como "Soy cibernética pero está bien" no ha huido de la acción y de la sangre, aunque parezca salido de un cómic con la protagonista disparando como si fuera un robot.

Enfadada contra los "batas blancas" que se llevaron a su abuela esquizofrénica, empieza a disparar contra médicos y personal del centro con una especie de ametralladoras que le surgen de los brazos cuando carga las pilas.

La muchacha accede a comer, aunque sea "arroz megatrónico" que carga sus pilas, cuando lo hace para ella otro compañero de psiquiátrico, un joven ladronzuelo que se esconde detrás de una máscara y la trata como ella quiere, como un robot.

También ha llegado hoy en la misma sección "Halloween", una película de Rob Zombie cuyo director huye de la calificación de remake de la obra maestra de John Carpenter, aunque le rinda homenaje en algunas escenas, según ha explicado en Sitges Kristina Klebe, actriz secundaria de la película.

En otro registro, el de las sesiones especiales, Sitges ha rendido hoy homenaje a Jesús Franco, cineasta que paseó su cámara por media Europa y cuya trayectoria ha recorrido Kike Mesa en un documental de producción andaluza apoyado por la Universidad de Málaga.

También dentro de esas sesiones especiales se ha proyectado "Animal", un documental de corte ecológico sobre "sangre de verdad" realizado por el sitgetano Àngel Mora, quien en 1988 debutó como ayudante de producción de Jesús Franco en "La bahía esmeralda".