Viernes, 12 de Octubre de 2007

El Parlamento alemán aprueba por amplia mayoría prolongar la misión en Afganistán

EFE ·12/10/2007 - 16:16h

EFE - Imagen de archivo de soldados alemanes de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) en Afganistán. EFE

El parlamento alemán aprobó hoy por amplia mayoría prolongar dos de sus misiones en Afganistán durante un año más, pese a las votos en contra del Partido de la Izquierda y las abstenciones de los Verdes, que exigen un cambio de estrategia en aquel país, con mayor énfasis en las labores de reconstrucción.

El Bundestag dio hoy luz verde, con los votos de la coalición gubernamental y el respaldo de los liberales del FDP (en la oposición), a la permanencia de seis aviones de reconocimiento del tipo Tornado y de 3.500 soldados, que constituyen uno de los principales contingentes de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF), bajo mandato de la OTAN.

El ministro de Defensa, Franz Josef Jung, aseguró después de la votación que el camino emprendido por Alemania es el "correcto", a la vez que recalcó que "somos libertadores y apoyamos a la población (afgana)", palabras dirigidas a los críticos que exigen restringir las labores de los efectivos alemanes a la reconstrucción, tras seis años de presencia civil y militar en este país.

Ni la canciller Angela Merkel ni el titular de Defensa se pronunciaron en este debate, pero Jung se mostró satisfecho con la aprobación por casi el 80 por ciento del hemiciclo.

El responsable de Defensa había exigido un "claro mensaje de apoyo" para los soldados alemanes, y la aprobación de la unificación de ambas misiones -la de los Tornados y su contribución a las ISAF- pero no quiso pronunciarse acerca de una fecha tentativa para retirar las tropas de Afganistán.

En cualquier caso, y pese a garantizar la estabilidad en el norte del país -la zona teóricamente más tranquila comparada con el sur, bastión de los talibán- la misión alemana recibió hoy luz verde, hasta el 13 de octubre de 2008.

El tercer y más controvertido de los operativos germanos en este país, la participación con un centenar de soldados de elite en la operación anti-terrorista "Libertad Duradera" que lidera Estados Unidos, se votará en noviembre y promete volver a encender un debate que es público desde hace meses.

454 diputados aprobaron hoy pues un mandato unificado, mientras que 48 se abstuvieron y 79 rechazaron la propuesta, votos que responden a la oposición unánime del Partido de la Izquierda, el único que exige la retirada de las tropas alemanas de Afganistán.

"Los buenos propósitos no justifican los medios militares", explicó Lothar Bisky, que copreside el Partido de la Izquierda, convertido en abanderado del pacifismo en Alemania, ya que, respaldar la misión militar constituye, a su juicio, "apoyar la política de escalada militar de la OTAN".

Este partido es el único que criticó de forma tajante la labor de las ISAF, que con más de 36.000 efectivos de 40 países (entre ellos España), tienen por misión restablecer la seguridad y la estabilidad en este país.

El líder de los poscomunistas aseguró que las tropas de pacificación, a su juicio, "sufren un proceso de mutación para convertirse cada vez más en tropas de combate".

La mayoría de las abstenciones llegaron de las filas de los Verdes, que hoy exigieron nuevamente un cambio de estrategia en este país, que pase por "reforzar la reconstrucción", en palabras de su presidenta Renate Künast.

Ésta exigió además a la canciller Angela Merkel que viajara a Afganistán para "hacerse un cuadro de la situación".

Esta misión hace semanas que se ha convertido en una guerra de nervios para el partido, otrora eco-pacifista, desde que en un congreso extraordinario celebrado el mes pasado, se produjera un enfrentamiento abierto entre sus líderes y las bases.

Curiosamente, el mensaje de apoyo más claro vino de las filas de los liberales. Para su presidente Guido Westerwelle, de retirarse las tropas extranjeras de Afganistán, "Kabul volvería a ser capital del terrorismo en el mundo".

Poco antes de la votación, efectivos alemanes volvieron a ser objetivo de ataques en Afganistán, y no hace ni una semana que tres soldados eran heridos en un atentado suicida.