Viernes, 12 de Octubre de 2007

Arranca el XXIV Festival de Otoño, con valores seguros y en nuevos espacios

EFE ·12/10/2007 - 14:48h

EFE - Imagen de archivo del director inglés de teatro, Peter Brook. EFE

El Festival de Otoño vuelve a apostar por valores seguros y figuras estelares, como la Comedie Francais o Peter Brook, para construir la programación de su XXIV edición, que comienza el lunes y se extiende, por primera vez, al Teatro Circo Price y a Matadero Madrid.

La tradicional cita madrileña con lo más destacado de las artes escénicas del panorama internacional se prolongará hasta el 18 de noviembre y se resume en las siguientes cifras: 34 espectáculos, 29 de ellos internacionales, procedentes de 13 países, entre ellos Francia, Polonia, Colombia, Dinamarca, Brasil, Estados Unidos o Japón, distribuidos en 150 funciones en 15 espacios escénicos de la capital y nueve de la región.

"El objetivo sigue siendo suscitar la reflexión, sin olvidar el espíritu festivo y con espectáculos para todos los gustos, manteniendo la política de invitar a grandes estrellas", recuerda en declaraciones a Efe el director del festival desde hace ocho años, Ariel Goldenberg.

Así, este año regresa Peter Brook y, además, por partida doble: con "Fragments" -un espectáculo a partir de textos de Samuel Beckett- y "The Grand Inquisitor".

Tampoco faltará la habitual visita de la Comédie Francaise, con "Le Misanthrope", ni el Piccolo Teatro de Milán, que presentará "Il Ventaglio", de Carlo Goldoni, ni el director y dramaturgo Dan Jemmet, y la última propuesta del controvertido Calixto Bieito, "Tirant lo Blanc".

"Son valores seguros y puntos de apoyo que repiten para construir la programación", advierte Goldenberg, quien cita, entre los espectáculos "imprescindibles" de esta edición del Festival de Otoño "Happy days", la propuesta de la National Theatre of Great Britain, dirigida por Deborah Warner e interpretado por Fiona Shaw y Tim Potter.

Este montaje podrá verse en las Naves del Español de Matadero Madrid, una antigua superficie industrial reconvertida y que da cabida a montajes de mayor formato, y donde, además, el festival ha programado "Negro sobre blanco", del Ensemble Modern y Heiner Goebbels, artista de gran reconocimiento en Europa.

Goldenberg lamenta que los teatros madrileños tienen escenarios muy pequeños, que muchas veces obligan a los artistas a renunciar a venir al festival o a adaptarse a un espacio escénico más reducido, con los costes que ello supone.

"Faltan grandes escenarios" y eso condiciona la programación del festival, insiste Goldenberg.

Entre las novedades figura el circo con "Piratas, piratas", un espectáculo estrenado el pasado mes de julio en Amsterdam por la compañía Stardust Circus, que se podrá ver en el Teatro Circo Price, un nuevo espacio escénico dedicado a una disciplina artística que se pretende estimular e incorporar al festival.

Otra de las citas imprescindibles del otoño madrileño, observa Goldenberg, será "Book of Longing", el espectáculo que presenta el músico Philip Glass, basado en la poesía y los dibujos de Leonard Cohen. Es una oportunidad porque es una propuesta muy poco vista en Europa, que tiene prevista una gira de sólo seis actuaciones, entre ellas dos en el Teatro Albéniz de Madrid.