Viernes, 12 de Octubre de 2007

McCartney no quiere que Heather Mills divulgue secretos del matrimonio

Una cláusula de confidencialidad en la que insiste al parecer Paul McCartney es, según varios medios británicos, el principal escollo para que el músico llegue a un acuerdo definitivo en la batalla con su ex mujer

EFE ·12/10/2007 - 10:10h

EFE - Fotografía de archivo del cantante, compositor y ex Beatle Paul McCartney, junto a su esposa Heather Mills en una gala en Beverly Hills, Estados Unidos. EFE

Una cláusula de confidencialidad en la que insiste al parecer Paul McCartney es, según varios medios británicos, el principal escollo para que el músico llegue a un acuerdo definitivo en la batalla con su ex mujer, Heather Mills.

El ex Beatle, de 65 años, y de la ex modelo, de 39, que se casaron en junio del 2002, se separaron en mayo del año pasado, y, según fuentes periodísticas, el músico tendrá que pagar a su ex mujer en torno a los 50 millones de libras (72.5 millones de euros) de una fortuna calculada en 825 millones de libras.

Esa suma se compondría de un pago único de entre 30 y 35 millones de libras y de pagos anuales para la manutención de la hija de ambos, Beatrice, que tiene actualmente tres años aunque las condiciones están todavía por acordar.

Heather quiere contarlo todo 

McCartney exige en cualquier caso como contrapartida total confidencialidad mientras que Mills quiere tener libertad para hablar de las condiciones del divorcio y del fracasado matrimonio.

"Paul es un hombre al que le gusta la privacidad y es muy probable que insista en una cláusula de confidencialidad. Pero Heather seguramente no querrá verse atada de esa manera", dijo un conocedor de la pareja al "Daily Mirror".

En su comparecencia del jueves ante un tribunal londinense, Heather Mills trató de evitar a la prensa mientras que el músico se limitó a sonreír y hacer con la mano un gesto de saludo a los fotógrafos.

Aunque, según asegura hoy el citado tabloide, McCartney y Mills están aún bastante lejos de un posible acuerdo, los expertos en casos de divorcio no creen que la sangre llegue al río y vaya a haber una vista pública.

A ninguno de los dos les interesa que se aireen sus acusaciones y contra-acusaciones, explican esos expertos.