Jueves, 11 de Octubre de 2007

Qué hacer si su imagen aparece sin permiso en Internet

La Asociación de Internautas publica una pauta de acción para evitar los abusos con fotos y vídeos robados 

PÚBLICO ·11/10/2007 - 17:27h

El Gran Hermano nos vigila. Capta nuestras imágenes y las difunde por todo el mundo. Muchas veces sin nuestra autorización y la mayor parte de ellas sin tan siquiera nuestro conocimiento. Ese Gran Hermano se llama Internet y tiene muchos ojos, tantos como teléfonos móviles, cámaras y cualquier dispositivo digital captar de captar imágenes. Especialmente si éstos tienen pocos escrúpulos.

El final del verano ha traído la cada vez más común plaga de imágenes no autorizadas a la Red. Desde topless o desnudos playeros hasta episodios de bullying o vejaciones pueblan Internet sin que sus protagonistas tengan claro cómo enfrentarse a ellos.

La Asociación de Internautas ha publicado en su web una guía sobre los pasos a seguir en caso de encontrarse con usos ilícitos de la imagen propia .
El primer paso es contactar con el propietario del dominio para solicitarle la retirada de la imagen. Si la página no tiene una dirección de contacto, en Internet hay varias páginas que informan de la titularidad de los dominios (los conocidos como who is).

Derechos enfrentados 

En caso de que no se pueda contactar con la persona que ha subido o difunde el contenido, podemos recurrir al Grupo de delitos telemáticos o la Brigada de de Investigación Tecnológica. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el derecho a la propia imagen puede chocar con el del autor a tomar la imagen. La ley establece que no incurre en delito:

a) Su captación, reproducción o publicación por cualquier medio cuando se trate de personas que ejerzan un cargo público o una profesión de notoriedad o proyección pública y la imagen se capte durante un acto público o en lugares abiertos al público.
b) La utilización de la caricatura de dichas personas, de acuerdo con el uso social.
c) La información gráfica sobre un suceso o acaecimiento público cuando la imagen de una persona determinada aparezca como meramente accesoria. Las excepciones contempladas en los párrafos a) y b) no serán de aplicación respecto de las autoridades o personas que desempeñen funciones que por su naturaleza necesiten el anonimato de la persona que las ejerza.

Por ejemplo, nada podremos hacer si nuestro desnudo aparece entre los usuarios de una playa nudista que ilustran una información a propósito del tema.

La fotografía o el vídeo (a efectos legales son lo mismo) será delictiva si conlleva alguna forma de injuria o violación de la intimidad, por ejemplo, una vez más, en imágenes de desnudos o tomadas en lugares privados.
El autor puede evitar las acciones legales haciendo irreconocible al protagonista de la imagen. Irreconocible no es sólo poner un cuadrado sobre los ojos si esa persona tiene un tatuaje o una seña que permita distinguirle claramente.

Una solución compleja 

Entre los mayores problemas de estos delitos, la Asociación de Internautas destaca la posibilidad de que los servidores que alojan fotografías y vídeos, o sus autores, estén en países remotos, dándole a la acción legal un complejo desarrollo internacional. Por otra parte, reconoce el problema de que la difusión de la información por la Red conlleva la multiplicación de contenidos hasta el punto que puede ser imposible que este desaparezca de una manera definitiva.

En el mejor de los casos, cabe esperar que el juez obligue a retirar la imagen de la Red y que el autor pague una indemnización. Ésta se fija en función del daño moral provocado y de la difusión que haya tenido la foto o el vídeo objeto de la denuncia.

Tras leer estas recomendaciones, salta a la vista que tomar una fotografía ilícita y difundirla, es mucho más sencillo que lograr que ésta se retire o pedir responsabilidades a sus autores y difusores.

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