Jueves, 11 de Octubre de 2007

Carballo explora el fanatismo en "El último justo", su primer largometraje

EFE ·11/10/2007 - 18:44h

EFE - El realizador español Manuel Carballo, durante la presentación en Sitges de "El último justo". EFE

El realizador español Manuel Carballo ha presentado hoy en la sección Première no competitiva del festival de Sitges "El último justo", una coproducción entre España y México en la que "explora perversiones de la historia como el fanatismo".

Carballo ha dado su salto al largometraje con este filme, "un 'thriller' religioso" que, según ha dicho hoy en rueda de prensa, "recrea un mito, el de los hombres justos, recogido por Borges en algunos de sus libros".

Esta coproducción hispano-mexicana que se estrenará en España el 9 de noviembre y en México en enero, se rodó en el país norteamericano y cuenta en su elenco con Diego Martín, Ana Claudia Talancón, Antonio Dechent y Raúl Méndez, y las colaboraciones de Goya Toledo y Federico Luppi.

Martín recrea el personaje de Teo, un fotógrafo de guerra que al volver a casa esperando un poco de paz se encuentra involucrado en un asesinato.

Carballo eligió a la actriz mexicana Claudia Talancón para el papel de protagonista femenina porque "su físico y aspecto aportaban una ingenuidad que escondía algo".

Luppi, completamente vestido de blanco, recrea al "hombre del puzzle" que tiene que completar Teo en una trama de secta religiosa en la que él es "el último justo" al que hay que destruir para regenerar el mundo.

Luppi representa "un personaje simbólico con envergadura de realidad y destino y su aparición tiene que ver con la búsqueda del personaje final, el que complete el puzzle", ha dicho Carballo.

El fotógrafo de guerra representado por Martín es fruto de la persecución de una secta religiosa que tiene que eliminar a unas personas que nacieron el mismo día en el mismo sitio.

La incursión de Goya Toledo en el filme es muy breve, al principio, y es la primera eliminada en la trama en la que se ve involucrado el fotógrafo, quien se ve forzado a investigar por su cuenta qué es lo que está pasando.

Teo se ve implicado en un asesinato y convertido en sospechoso por la policía y, perseguido por unos desconocidos que intentarán matarle, se ve obligado a huir.

Al tratar de averiguar quién le acosa y por qué, descubre que todo guarda relación con la fecha de su nacimiento y con una secta milenaria que cree en la existencia de 36 elegidos: los 36 Hombres Justos.

La película presenta a un Teo frío, un fotógrafo espectador de las cosas que pasan, refugiado detrás de la cámara que no se implica en las cosas.

El personaje rechaza implicarse en las guerras que fotografía hasta que se ve obligado a participar en una, la de la secta religiosa que le busca.

Carballo ha señalado que ha sido interesante trabajar en Ciudad de México, a pesar de las dificultades que tuvo en algún momento, "porque la atmósfera que encontré allí no la hallé en España".

El director español ha señalado que el desarrollo de su película fue posterior a "El Código da Vinci", aunque "el público necesita referentes".