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Lunes, 17 de Marzo de 2008

Bush anuncia nuevas medidas sin concretar

El secretario del Tesoro niega favoritismo con JPMorgan Chase

ISABEL PIQUER ·17/03/2008 - 22:12h

El presidente estadounidense, George Bush, respaldó ayer la intervención de la Reserva Federal para evitar el completo descalabro del banco de inversiones Bear Stearns, y anunció nuevas e indeterminadas medidas para afrontar los “momentos complicados” que vive su economía, con la confianza de que servirán para que a largo plazo “va a ir bien”.

Bush se reunión ayer con el Grupo de Trabajo Presidencial sobre los Mercados Financieros, que encabeza el secretario del Tesoro, Henry Paulson,y del que forman parte miembros de la Reserva Federal (Fed), incluido el presidente, Ben Bernanke, y representantes del Departamento del Tesoro, la Comisión de Valores estadounidense (SEC) y la Comisión del Mercado de Futuros de Materias Primas.

Al término de este encuentro, Bush defendió que “la Reserva Federal ha actuado con rapidez para poner orden en los mercados financieros” y dejó abierta la posibilidad de futuras intervenciones. “Cuando lo necesitemos,  actuaremos con decisión”, afirmó el mandatario.Defendió, además, que las instituciones financieras del país son fuertes y “nuestros mercados funcionan de forma eficiente y efectiva”, lo que arrancó no pocas sonrisas amargas en Wall Street.

Minimizar los efectos

Tras el encuentro, Paulson justificó la ayuda de 30.000 millones de dólares prestada a JPMorgan para que adquiriera Bear Stearns y negó que se hubiera actuado con “favoritismo” hacia sendas entidades.

A su juicio, la actuación no debe de haber gustado a los accionistas del banco adquirido –se ha pagado por él menos de un 10% de su precio de mercado– pero tenía un problema serio de liquidez y había que actuar para “minimizar su impacto en el conjunto de la economía”.

El gobierno estadounidense está en alerta y su presencia se hace notar cada vez más. Otra cosa es que sus decisiones tengan un efecto terapéutico en unos mercados heridos.

La Reserva Federal intenta capear el temporal como puede: con ayudas para la compra de Bear Stearns, con la rebaja de un cuarto de punto en la tasa de descuento para “reforzar la liquidez del mercado” y controlar el pánico, y previsiblemente con un agresivo recorte hoy de los tipos de interés.

Posibles pleitos judiciales

Mientras, los principales inversores de Bear Stearns (BSC), contaban ayer sus colosales pérdidas. Algunos estaban pensando incluso en llevar a la entidad a los tribunales. “Muchos inversores nos han contactado”, dijo Jeffrey Nobel, de la firma Schatz Nobel Izard, “y lo estamos considerando”.

Algunos compraron acciones la semana pasada cuando el presidente de Bear, Alan Schwartz, dijo que el banco no tenía problemas de liquidez. Ahora “la gente está enfada porque piensa que la compañía no dijo la verdad sobre su situación financiera”, añadió.

Una más de las comparecencias del presidente

El presidente de Estados Unidos, George Bush, ha comparecido de forma repetida en los últimos días para intentar tranquilizar a los mercados.  El pasado viernes ya se esforzó en trasladar un mensaje de optimismo para intentar paliar una situación muy complicada de falta de confianza tras el anuncio de la Fed de que salía en rescate de Bear Stearns.

Reconoció entonces que la economía atravesaba momentos difíciles pero se mostró esperanzado sobre su futura recuperación. Algo parecido ocurrió ayer: admitió los problemas primero, se declaró optimista para el medio y largo plazo después y concluyó anunciando que será contundente con nuevas medidas para introducir orden en los mercados financieros si es necesario.

A la espera de que se concreten, Bush sigue analizando la situación.