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Lunes, 17 de Marzo de 2008

Brasil teme que España exija los visados a sus ciudadanos

Los diplomáticos sudamericanos creen que la crisis entre ambos países aún no está resuelta

BERNARDO GUTIÉRREZ/MARTA HUALDE ·17/03/2008 - 21:28h

Un control en un puesto fronterizo, hace unos días, en el aeropuerto de Barajas. ÁNGEL NAVARRETE.

El aluvión de repatriaciones mutuas entre España y Brasil, lejos de hacer olvidar la crisis migratoria entre ambos países, parece continuar por un espinoso camino de desencuentros. Aunque el propio Celso Amorim (ministro de Asuntos Exteriores de Brasil) y Trinidad Jiménez (secretaria de Estado para Iberoamérica de España) hayan afirmado que la "crisis" diplomática está solucionada, los ánimos siguen candentes. Y la prensa brasileña continúa reflejando la indignación y los temores del pueblo brasileño.

Ricardo Noblat, bloggero del diario O Globo y uno de los analistas políticos más prestigiosos del país, publicó ayer en la edición on-line de este periódico que el "Ministerio de Asuntos Exteriores recela que en breve España comience a exigir visado de admisión de brasileños".

Reciprocidad con Europa

Al final de su información, después de citar la reunión de alto nivel de ministros de Brasil y España que se celebrará en Madrid tras Semana Santa, Noblat incide en la posibilidad de exigir visado a los brasileños. El embajador de Brasil en España, José Viegas, y el consul general, Gelson Fonseca, se han ido enfrentando a "lo que califican como inflexibilidad del Gobierno español", señala este periodista. Y habla también de la Unión Europa. "Los 27 países de la Unión Europea discuten la idea de exigir visado para extranjeros que quieran visitarlos".

Por su parte, el Diário do Nordeste publicó el 15 de marzo una airada información rebatiendo las críticas de Riccardo Mosca, portavoz de la Comisión Europea en materia de Justicia, Libertad y Seguridad, sobre la repatriación de Brasil de ciudadanos europeos. Además, cuestionaba la exigencia europea de que Brasil deje de pedir visado a todos los miembros de la UE. "En un acto incoherente, en cuanto exige el fin de los visados en Brasil, Europa endurece la fiscalización sobre los brasileños", asegura el

Diario do Nordeste.

Un secretario del Itamaraty, que prefiere mantenerse en el anonimato, aseguró ayer a Público que desconoce si "el Gobierno español pedirá visado", pero opina que "sería un paso atrás". Además, cree si la UE solicita visado a los brasileños, éstos harán "lo mismo" como medida de reciprocidad. Puso como ejemplo a EEUU, a cuyos ciudadanos se les exige recíprocamente un visado turístico que cuesta 100 dólares.

Española retenida

Una mujer con doble nacionalidad llevaba anoche tres días retenida junto a su bebé de 22 meses, en el aeropuerto de Salvador de Bahía. Su marido, José Ramón Algora, presentó ayer en el Consulado una carta en portugués para lograr que su familia vuelva a Barcelona. "No hay derecho" a que se les trate así, denunció.

Rubalcaba admite algunos errores de la Policía


Diez días después de que estallara la crisis por las inadmisiones de brasileños en los aeropuertos españoles, el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, salió a la palestra y reconoció "problemas". Entre ellos, no descartó alguno causado por los policías.

"Yo no digo que no haya algún problema en alguna frontera con la actuación de algún policía que no esté excesivamente acertada", afirmó. Aunque también echó parte de culpa a los viajeros, que en ocasiones dicen cosas "que no deben decir". "Puede haber errores. Hay que corregirlos", resumió.

Según recordó, todo partió de una protesta de las autoridades brasileñas. "Dicen que en los últimos tiempos hay más ciudadanos que no pueden entrar en España". La protesta ha sido correspondida con no admisiones de españoles en el país. El titular de Interior culpó a la información sobre requisitos de entrada. "Hemos cambiado algunas normas fruto de la experiencia y del acervo de Schengen", agregó en RNE.

Entradas ilegales

Fuentes del Ministerio de Interior informaron a este diario de que Rubalcaba se refería al incremento de la cuantía mínima de dinero necesaria para entrar en España (de 300 a 540 euros), desde el pasado 11 de mayo. El ministro insistió en que no se puede permitir entrar a alguien que dice ser turista y no trae dinero para su estancia. "Todo el mundo sabe que con 50 euros en el bolsillo no vienes de turismo y, sin billete de vuelta, vienes a quedarte ilegalmente", dijo.

Rubalcaba entiende que, si se les deja entrar, se daría a las mafias "una especie de certificado de viabilidad, legalidad". "El que venga a entrar ilegalmente, tiene que saber que lo va a tener muy difícil", añadió. Y añadió que es muy "doloroso" devolver a una persona, sobre todo si viene en cayuco.

Tras insistir en el esfuerzo realizado por explicar a los ciudadanos de otros países, sobre todo latinoamericanos, el cambio en la normativa, admitió que puede haber quien no la conozca. Así, aseguró la intención de corregir los fallos con diálogo e información. Además, destacó los trabajos para mejorar la asistencia a los retenidos por la Policía, como la disponibilidad de asistencia consular.

La secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, garantizó en Telecinco que el problema "ya está resuelto" y el trabajo con Brasil ha generado "un entendimiento mayor".