Archivo de Público
Lunes, 17 de Marzo de 2008

Un muerto en Alcalá de Henares tras una explosión y el incendio de su vivienda

El suceso, cuyas causas se desconocen hasta el momento, ha ocurrido en la calle Escritorios, en pleno centro de la ciudad complutense

EFE ·17/03/2008 - 08:37h

Una persona ha muerto tras una explosión y el posterior incendio de una vivienda en la localidad madrileña de Alcalá de Henares ocurrida a las 06:45 horas de esta mañana, han informado a EFE fuentes de Emergencias 112 y de la Policía Nacional. 

El suceso, cuyas causas están siendo investigadas por la Policía Científica, ha ocurrido en el número 9 de la calle Escritorios, en el piso primero A de una corrala de dos alturas en pleno centro de la localidad, cuyos vecinos han sido desalojados. 

Un vecino del inmueble ha afirmado que la víctima es un profesor de instituto que vivía de alquiler, aunque este extremo no ha podido ser confirmado. 

Hasta el lugar se han desplazado tres dotaciones de bomberos, que han extinguido el fuego y se han retirado sin poder determinar las causas, y varias unidades del SUMMA, que no han tenido que trasladar a nadie a centros sanitarios puesto que no ha habido otros heridos ni intoxicados. 

Posible explosión de gas 

El jefe de Guardia de Bomberos de la Comunidad, Roberto Prieto, ha declarado allí mismo que la policía científica está investigando si se ha tratado de una explosión de gas y ha indicado que en la casa había dos bombonas de butano intactas. 

Prieto ha señalado que la explosión y el posterior incendio sólo ha afectado a la propia vivienda, en concreto a los muros interiores, y que, en principio, no hay daños en la estructura del edificio. 

Uno de los vecinos, que pasadas las 10 de la mañana seguían desalojados, es un pintor local que se hace llamar Toro Bravo, residente en la planta baja, que ha relatado a los periodistas que se ha despertado sobresaltado por la explosión y ha subido corriendo hasta la vivienda en que ha ocurrido, aunque, tras echar abajo la puerta, no ha podido entrar porque el humo se lo ha impedido.