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Domingo, 16 de Marzo de 2008

El ahorro se va a los depósitos

El parón inmobiliario y la caída de la bolsa han ahuyentado a los pequeños inversores

D. ANGLÉS / V. ZAFRA ·16/03/2008 - 22:43h

Las inversiones preferidas de los españoles ya no son la bolsa ni la compra de pisos. Ni el mercado bursátil ni el inmobiliario están para dar alegrías. Ahora los usuarios llevan sus ahorros a los depósitos bancarios. A ellos también están destinando parte del dinero que tenían en fondos de inversión.

Entre enero de 2007 y enero pasado, los depósitos han captado 80.000 millones de euros. Por contra, la salida de dinero ha sido imparable en los fondos, que en el mismo periodo perdieron más de 27.000 millones. En febrero, aunque se moderó un poco la sangría, volvieron a salir otros 2.800 millones, según datos de Inverco.

La principal razón de este trasvase tiene que ver con la rentabilidad. Los depósitos a plazo pagan, de media, el 4,52% anual, muy por encima de la mayoría de las categorías de fondos. Y algunas de las últimas ofertas superan incluso el 5% TAE (tasa anual equivalente).

Entre los productos que ofrecen mayores rendimientos destaca el 5,1% que ofrece a 18 meses el depósito Relájate y Disfruta de Caja Madrid; el 5,14% que paga a 12 meses Caja Duero, y el 5% que remunera ING Direct en su Cuenta Naranja a los nuevos ingresos, con total liquidez.

Desde el año pasado, los promotores de los fondos de inversión argumentan que, al comparar la rentabilidad que ofrecen los depósitos con la que han conseguido los fondos en los últimos doce meses se comete un error, al no tener en cuenta que la rentabilidad de estos últimos aún no recoge el efecto de las subidas de los tipos de interés. Es el “efecto retrovisor”.

Pero, si se toma el rendimiento medio de febrero de los fondos monetarios –los más conservadores–, que fue del 0,36%, y se proyecta a los próximos doce meses se consigue una TAE del 4,41%, mucho mejor que la de 2006, pero aún inferior a las mejores ofertas de depósitos.

Además de que ahora son más atractivos, los depósitos han crecido al calor de unas potentes estrategias comerciales. Bancos y cajas han centrado sus campañas en la captación de dinero vía depósitos, ahora que tanto lo necesitan por la crisis financiera. “El cliente acaba contratando lo que su banco le vende, aunque no sea siempre lo que más le conviene”, resume un asesor financiero independiente.

Dos estrategias

Ante la incertidumbre en las bolsas y en los mercados de crédito, colocar en depósitos el dinero nuevo que se destina al ahorro parece una decisión acertada en el corto plazo. Sin embargo, sacar dinero de un fondo en el que se lleva tiempo para pasarlo a un depósito puede ser una equivocación.

Los fondos mantienen una ventaja importante. El dinero se puede traspasar de un producto a otro sin tributar por las plusvalías conseguidas. Es decir, se puede cambiar a un fondo más conservador y diferir el pago de impuestos al momento en el que se retira el dinero.

Como aun así muchos ahorradores han optado por pasarse a los depósitos, varias entidades han decidido que es mejor unirse al enemigo y han lanzado fondos que invierten en depósitos.

El éxito de los fondos garantizados

Los fondos garantizados siguen siendo la gran apuesta de las gestoras de fondos españolas. En lo que va de año, del total de 40 nuevos productos registrados, 13 pertenecen a esta categoría.

Los garantizados protegen el capital (de manera total o parcial, según el producto). Invierten casi toda su cartera en activos de renta fija y dejan un pequeño porcentaje para invertir en activos de mayor riesgo, como la bolsa, o índices de materias primas o capital riesgo. Si estas inversiones van bien, además del capital inicial, el partícipe puede conseguir una rentabilidad adicional para su inversión en el momento del vencimiento del producto. La gran ventaja del producto es que garantiza el capital, pero la rentabilidad que consiguen estos fondos ha sido en muchos casos decepcionante (incluso en algunos de los más vendidos).

Entre enero y febrero, los garantizados de renta fija acumulan una rentabilidad del 0,65% y los de bolsa consiguen un rendimiento del 2,41%. “Lo que pasa con los garantizados es que son un producto fácil de vender y que deja buenos márgenes a las entidades que los colocan”, señala un asesor financiero.

 El miedo a la bolsa y los errores de los pequeños inversores 

La caída de la bolsa ha hecho que los pequeños inversores salgan volando del parqué. Los fondos de bolsa española han visto salir 1.443 millones de euros en los dos primeros meses de 2008, coincidiendo con una caída del 14,23% del el Ibex 35 en el mismo periodo, según datos de la consultora Vdos Stochastics.

Los expertos suelen señalar que los inversores españoles tienen miedo a la bolsa. El patrimonio de los fondos de bolsa nacional ni siquiera alcanza el 2,5% del total invertido en fondos en España. Del dinero disponible para el ahorro, las familias españolas destinan entre un 70% y un 80% al pago de vivienda. Del resto, una tercera parte se va a depósitos, según cifras de Inverco.

Además, en contra del sentido común, el pequeño inversor en bolsa tiende a comprar caro y vender barato. Muchas personas que entraron con el mercado en máximos en 2007, han decidido vender ahora, tras registrarse caídas significativas.

El dinero escapa a toda prisa a la menor señal de problemas. La estampida, sin embargo, puede no ser siempre la opción más inteligente. El miedo y la codicia son malos consejeros. “La mayoría de los inversores caen en la trampa de permitir que sus emociones se impongan a las decisiones racionales de inversión”, señala un estudio de la gestora estadounidense Fidelity.

Al invertir en bolsa, la paciencia es la mejor arma. El estudio de Fidelity muestra que, en los últimos 25 años, cuando se mantenía la inversión un mínimo de un año se ganaba dinero en el 74,7% de los casos. Un porcentaje que se eleva al 100% al mantener la inversión por 10 años.

Fidelity recomienda invertir pequeñas sumas de manera periódica y sistemática para obtener buenos resultados. “Haga que la debilidad de los mercados juegue a su favor. Si usted invierte regularmente, es mejor que los precios sean bajos durante un largo periodo y que luego suban mucho de valor”, destaca el informe.