Archivo de Público
Domingo, 16 de Marzo de 2008

Las prostitutas de la calle se sienten acosadas por la ley

Denuncian que las ordenanzas cívicas no las protegen. Sevilla y Málaga prevén multar sólo a los clientes. Sin embargo, en Barcelona y Valencia se penaliza a ambas partes

O. CARBALLAR/A. LOPEZ MILLAN ·16/03/2008 - 18:51h

Una prostituta en la colonia Marconi de Madrid. MÓNICA PATXOT.

Claudia, Elisa y Marta ruedan cada noche un capítulo en exteriores. No tienen caché, nadie las conoce y actúan de manera improvisada, sin guión. Ellas ponen el maquillaje, el vestido y los zapatos. Apenas sacan para vivir. La iluminación les sale gratis: basta con las farolas o los focos de los coches. Duermen, si pueden, después de la jornada. Y justo cuando están llegando las imágenes del mejor sueño... vuelta a empezar. ¡Aaaacción! Claudia, Elisa y Marta -nombres ficticios- no tienen más papeles que el que representan a diario. Pero no es ficticio, es real: son prostitutas.

Para ellas, la ley de la calle no es la película de Coppola. Son las normas municipales que regulan o pretenden regular su trabajo en la vía pública y que, según el colectivo, sólo consiguen "vulnerar aún más" su debilidad. Ciudades como Sevilla o Málaga estudian sancionar a los clientes. Otras, como Bilbao, prevén multar también a las mujeres. Barcelona y Valencia penalizan, desde hace tiempo, a ambas partes.

"Estas medidas han hecho resurgir la figura del proxeneta y empeorar las condiciones de trabajo de las mujeres; los pactos con los clientes se hacen con menos garantías por miedo a que la policía llegue y les multen", afirma Cristina Garaizabal, del colectivo en defensa de los derechos de las prostitutas Hetaira. Según un informe de la Fundación Alternativas, unas 600.000 mujeres ejercen en España la profesión más antigua del mundo. El 85% es de origen extranjero.

Multas de hasta 3.000 euros

Desde hace más de dos décadas, en el distrito de Nervión, corazón comercial de Sevilla, los vecinos "soportan el descaro de las prostitutas y sus clientes desde las nueve y media de la noche a las ocho de la mañana", lamenta la Asociación Huerta del Pilar. Una ordenanza, atrapada en su enésimo retraso, estipula multas de entre 750 y 3.000 euros a los clientes. Las mujeres serán asesoradas y ayudadas por las autoridades pero, en ningún caso, sancionadas. La Asociación Pro Derechos Humanos Andalucía (APDHA)considera una hipocresía esta regulación desde el mismo momento en que se incluye en una ordenanza antivandalismo. "Como políticamente es incorrecto arremeter contra las prostitutas, lo hacen contra los clientes, escudándose en una normativa creada para solucionar conflictos en el uso del espacio público, como el botellón", asevera Estefanía Acién, del grupo de trabajo sobre prostitución de APDHA.
Para la asociación, además de arrebatarles el medio de vida, lo más grave es que no se cuenta con la opinión de estas mujeres. "Hay que hablar con ellas de igual a igual, son personas como las demás, preguntarles si son maltratadas, si son coaccionadas", recalca Acién.

Los vecinos de las zonas afectadas son más incrédulos. Pedro Pérez es presidente de la asociación Centro Sur de Málaga. Afirma que desde las 11 de la noche a las siete de la mañana "es peligroso salir a la calle", reclama más medidas de seguridad como la instalación de un sistema de videovigilancia y, sobre todo, pide el derecho a descansar.
"Por la noche nos encontramos a personas practicando relaciones sexuales en los coches e incluso en los portales de los edificios", dice alarmado. La desesperación de los afectados llevó incluso a que, hace unos días, medio centenar de personas cortaran de forma intermitente una de las principales arterias de tráfico de la ciudad con una manifestación.

En marcha

Las normativas que ahora estudian Sevilla o Málaga se inspiran en la ordenanza cívica aprobada a finales de 2005 en Barcelona. En la ciudad condal, sin embargo, no sólo se

persigue a los clientes. Las prostitutas pueden afrontar multas de entre 120 y 750 euros si obstaculizan el tráfico rodado o se sitúan a menos de 200 metros de un colegio. El año pasado, el ayuntamiento puso 2.937 sanciones relacionadas con la prostitución. De ellas, sólo el 30% -874- recayó en clientes. En Valencia, las multas ascienden a los 500 euros en ambos casos.

El único ayuntamiento que castiga a las prostitutas en exclusiva es el de Calvià (Mallorca), el primero en prohibir esta práctica en la calle. La ordenanza, aprobada en el año 2003, veta cualquier actividad comercial en la vía pública sin permiso -venta ambulante incluida-. En muchos casos, las denuncias han llegado a los juzgados, con 30 sentencias condenatorias desde que la normativa entró en vigor.

En Madrid, desde enero de este año, una treintena de cámaras vigila la calle Montera y su entorno, en pleno centro, también con el objetivo de erradicar el vandalismo y la prostitución. Pero, como en todo, hay excepciones. En Castellón, por ejemplo, se permite la prostitución en la calle si no causa molestias, es decir, si no se hace delante de lugares donde hay menores y no sealtera el descanso de los vecinos de la zona. Sirvan o no estas ordenanzas, de lo que no cabe duda es de que existe un problema. ¿La solución? Muy sencilla, sólo hay que querer, según APDHA:
"Primero, contar con las mujeres. Segundo, poner en el centro su protección. Y tercero, ofrecerles espacios alternativos, con protección policial, que es distinto al acoso. Merecen un respeto".

Un negocio donde siempre pierden ellas

Extranjeras: Europa del este

Los cálculos estimativos sobre las mujeres que ejercen la prostitución en España oscilan entre las 300.000 y las 600.000. Se trata en su mayoría de mujeres extranjeras en manos de mafias. Sólo un 7% está formado por hombres, transexuales y travestis.

Regularización: papeles contra las mafias

La Fundación Alternativas afirma que la situación de las inmigrantes sin papeles obligadas a ejercer la prostitución podría mejorarse regularizando su situación. Así podrían acceder a un trabajo digno y escapar de las mafias.

Edades: más riesgo y más jóvenes

La edad media de inicio son los 14 años. El 27% de los hombres españoles de 18 a 49 años admite haber mantenido relaciones con una prostituta en al menos una ocasión, según el Instituto Nacional de Estadística. La Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida alerta del aumento de sexo sin preservativo.

Burdeles: cierre y decomiso

Un informe patrocinado también por la Fundación Alternativas exige que, para poder llevar a cabo esta lucha por la liberación de cientos de miles de mujeres presas de organizaciones criminales, se proceda al "cierre y decomiso" de los "más de 3.600 clubes, casas o burdeles que se cree que existen" en el territorio español.

Derechos: bajo presiones

El autor del informe, el catedrático de la Universidad de Extremadura Pedro Brufao, cree que "la prostitución no es un trabajo, porque no puede haber derechos laborales si no hay derechos fundamentales". Y añade: "No puede decirse que la prostitución es voluntaria en ningún caso porque siempre hay detrás una presión, del tipo que sea".

En euros: 18.000 millones al año

La prostitución ocupa el tercer puesto entre los negocios que más dinero mueven en todo el mundo. En España, se estima que la cifra asciende a unos 18.000 millones de euros al año (50 millones de euros al día de media). Una mujer con una media de 30 servicios al día trabaja entre 10 y 15 horas para las mafias.