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Sábado, 15 de Marzo de 2008

Urkullu omite el referéndum en los planes del PNV

El Partido hace autocrítica por el batacazo electoral y trata de busca r algunos acuerdos con los socialistas

PÚBLICO ·15/03/2008 - 20:04h

Después de meses de danzar por los escenarios nacionalistas y de convertirse en proyecto estrella del PNV, ayer, por sorpresa, el referéndum de Ibarretxe desapareció. Iñigo Urkullu, presidente del partido ni siquiera lo mencionó para darle responso ante la Asamblea Nacional del partido. Simplemente se olvidó de su existencia. Lo escondió entre nuevas propuestas de consenso llamadas a lavar la cara de un partido herido por las urnas. En una sesión plagada de autocrítica y efocada a los próximos cuatro años, el plan del lehendakari no tenía sitio.

Urkullu no ahorró en vendas para las heridas electorales del PNV. Después de perder 117.000 votos y verse superado por el PSE en las tres provincias vascas al presidente de los nacionalistas vascos no le quedaban muchas opciones. Pintó un partido lejos de la evolución de la sociedad vasca. Los cambios tienen su consecuencia natural en los comportamientos de voto, explicó. "Creo sinceramente que el PNV no ha sabido entender y adaptarse.

No pudo ser más claro: La respuesta debe ser el consenso. "La sociedad vasca vuelve a decir, como consecuencia de la bipolarización, que no quiere confrontación y lo que reclama de los partidos es transparencia, claridad y, sobre todo, voluntad de acuerdo político. Reconocemos como partido que, en relación a ello, tenemos mucho que mejorar", reconoció.
El revulsivo: nuevas ideas. Sin enterrar, pero tampoco defender la, hasta ayer, hoja de ruta del nacionalismo, Urkullu propuso "un nuevo contrato renovado con la sociedad". El propio nombre, sin embargo, Euskadi 2020, ya se solapa con el Plan del lehendakari. Según los plazos repetidos una y otra vez Ibarretxe, en octubre debía producirse una consulta no vinculante que llevase a la celebración en 2010 de un referéndum.

Buscar acuerdos
Hasta las elecciones los nacionalistas planteaban el referendo como innegociable. Ayer, la palabras de su presidente volvieron a buscar un apoyo que la sociedad vasca les negó en los comicios. La voluntad del PNV, según Urkullu, será la de llegar a un "acuerdo que fije el cauce y siente las bases de futuro para la satisfacción de toda una nueva generación y el conjunto de la sociedad vasca, reconocida en la Euskadi 2020 en un nuevo ámbito de relación jurídico-político".

El presidente del PNV tuvo que hilar fino para mantener el equilibrio y rompió alguna lanza a favor del ala menos pactista del partido y aseguró que "el actual estatus no es suficiente". El diálogo, sin embargo, siempre volvía al discurso. "No pedimos a nadie que renuncie a sus ideas, ni nosotros vamos a renunciar a las nuestras. En este país hubo un acuerdo hace ya 30 años. Hoy hay nuevamente una oportunidad para un nuevo acuerdo", reclamó. En el aire estaba aun el ofrecimiento de Urkullu para formar parte de la mayoría que invista a Zapatero el próximo mes. Para ello, es consciente, la hoja de ruta es el mayor obstáculo.