Archivo de Público
Sábado, 15 de Marzo de 2008

1998-2008: la boda de la televisión y el teléfono

En el año 1990 aparece en España la primera fórmula de televisión de pago con Canal+. La unión con el servicio de teléfono en 1998 ha permitido que siga creciendo el negocio de la televisión de pago

ANA TUDELA ·15/03/2008 - 17:45h

Pagar o apagar, ¿es esa la cuestión? En septiembre de 1990, los españoles descubrían que el botón del televisor no era la primera y última puerta de su salón al universo audiovisual. Descubrían que, para determinados contenidos, había que pasar por caja o resignarse a intuir formas y jadeos entre rayas y tonos metálicos los viernes por la noche. Y redescubrían, fuese o no por obligación, el encanto social de bajar al bar el domingo a ver el partido.

Canal+, que nació con un coste de 3.000 pesetas al mes para todo lo que no fuesen las seis horas que emitía en abierto, desvirgó al país con sus contenidos en exclusiva en lo que a televisión de pago se refiere.

Hoy pagan por tener un servicio de televisión, incluidas las diferentes modalidades que han ido surgiendo, algo más de 3,5 millones de abonados. A Digital +, fruto de la fusión entre Canal Satélite Digital (que integra desde 1996 al propio Canal+) y Vía Digital (Telefónica), pertenecen 2,04 millones de esos abonados, medio millón menos que los que sumaban cuando se fusionaron. En las cifras se incluyen 500.000 establecimientos de hostelería que han hecho del fútbol un imán de clientela.

¿Por qué España tiene un 27% de penetración de la televisión de pago frente al doble de Francia o Alemania? ¿Hay síntomas de estancamiento o posibilidades de crecimiento?

La pregunta, por el momento, se dirige sola hacia las únicas fórmulas que crecen. ¿De dónde ha surgido el millón y medio de abonados que no son de Digital+? Son fruto de un fenómeno que nació hace ahora diez años y que ha logrado arrebatarle el 77% de la audiencia de televisión no gratuita, según datos de TNS Sofres de febrero. En 1998, el teléfono pidió matrimonio a la televisión. Ésta accedió.

Una unión muy fructífera

El anillo fue de fibra óptica y ofició la ceremonia el Ministerio de Fomento, con Rafael Arias Salgado al frente. Una serie de licencias otorgadas por concurso entre 1996 y 1998 concedían el derecho de dar televisión y servicio de telefonía. 

A nivel local, existían concesiones de televisión por cable otorgadas por ayuntamientos como el de Valencia anticipándose a la Ley General de Telecomunicaciones.

En marzo de 1998, se lanzaba la primera oferta comercial bajo marca Ono. Había nacido el triple play, el empaquetado de servicios de telecomunicaciones más común hoy en día y que incluye el acceso a Internet.

La Red, frente a lo que podía parecer hace diez años, ha terminado siendo el verdadero revulsivo de la telefonía fija, con más de ocho millones de hogares conectados ya.

Ono, que cuenta con servicio en la mayoría de las provincias desde que compró Auna, acaba de anunciar esta semana que ha superado el millón de clientes de televisión. Su negocio es fruto de un largo recorrido abriendo zanjas, lo mismo, pero a nivel regional, que Euskaltel (País Vasco), R (Galicia) y Telecable (Asturias).

Dos comunidades autónomas vieron cómo los candidatos las dejaban huérfanas de oferta en los concursos de la segunda mitad de los noventa: Extremadura y Castilla-La Mancha.

Sin embargo, la provincia manchega de Albacete había sido incluida en la demarcación de Levante de la que resultó adjudicataria Ono. Dicen las leyendas del sector que la propia Ono se sorprendió del éxito del servicio de televisión en Albacete, fundamentalmente por los contenidos para adultos. Sea así o no, Ono pidió que se repitiese el concurso de Castilla-La Mancha, del que resultó también adjudicataria.

Telefónica tardó en plantar cara al reto. No lo hizo hasta que tuvo desarrollada una tecnología que le permitiese saltarse el largo proceso de licencias y zanjas de los operadores de cable: la televisión por ADSL.

El antiguo monopolio lanzó el servicio de televisión de pago por la red de telefonía histórica en febrero de 2004 bajo el nombre de Imagenio. Inició la comercialización de forma exclusiva en Madrid y Barcelona y cerró aquel año con 6.024 hogares abonados. El ejercicio 2007 lo finalizó con 511.000 hogares conectados.

Pero para llegar a superar ese medio millón fue clave que la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones le permitiese, en septiembre de 2005, ofrecer de forma conjunta sus servicios mediante Dúos y Tríos. A finales de 2007 tenía 3,8 millones de ofertas empaquetadas contratadas, más del 80% de los accesos de banda ancha.

Digital+ empezó en diciembre a ofrecer sus servicios con los de Telefónica allí donde no llega Imagenio. Después, con la Comisión Nacional de Competencia pisándole los talones, acordó hacer lo mismo con Orange. Diez años después, el matrimonio entre televisión y teléfono se mantiene como la única fórmula para crecer en el negocio de la televisión de pago.