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Sábado, 15 de Marzo de 2008

China da un ultimátum a los manifestantes tibetanos

Las autoridades chinas dan de plazo a los manifestantes hasta el lunes para que paren los disturbios. La comunidad internacional presiona a China para que deje de utilizar estas medidas represivas a cinco meses de los Juegos

PÚBLICO.ES/Reuters ·15/03/2008 - 17:18h

China dio el sábado un ultimátum de rendición a los manifestantes tibetanos tras los disturbios en Lhasa, considerados los peores desórdenes en Tíbet en dos décadas y en los que han muerto al menos 10 personas.

La dura respuesta de las autoridades chinas vino tras las protestas del viernes, que fueron en contra de la solicitud de estabilidad realizada por el gigante asiático y opacaron una imagen cuidadosamente cultivada de armonía nacional en vísperas de los Juegos Olímpicos de agosto.

Las autoridades judiciales de Tíbet dieron a los manifestantes de plazo hasta el lunes para entregarse y recibir el beneficio de la indulgencia.

"Los criminales que no se entreguen en este plazo serán severamente castigados de acuerdo a la ley", indicó el sitio de Internet del Gobierno tibetano (www.tibet.gov.cn).

La presión internacional crecía en Pekín

Australia, Estados Unidos y Europa instaron a las autoridades chinas a encontrar una salida pacífica al conflicto, mientras que Taiwán, país que China proclama como suyo, condenó la actitud del gigante asiático.

La agencia de noticias Xinhua dijo que 10 "civiles inocentes" murieron en incendios durante los enfrentamientos del viernes en la remota capital en las montañas. Además, dos personas habrían muerto por disparos.

Sin embargo, una fuente cercana al autoproclamado gobierno en el exilio de Tíbet cuestionó la cifra oficial de 10 muertos entregada por China, y dijo que los soldados mataron al menos a cinco manifestantes tibetanos. Algunas organizaciones externas colocan la cifra de muertos en 32.

China acusa a los seguidores del líder espiritual exiliado de Tíbet, el Dalai Lama, de organizar los disturbios en la antesala de los Juegos Olímpicos de Pekín. La antorcha olímpica llegará a Lhasa dentro de algunas semanas.

Las manifestaciones se generaron a raíz de protestas por las Olimpiadas, roces diplomáticos por el asunto de Tíbet y el descontento local por el liderazgo comunista en la región.

 

Reacciones de China

Según declaraciones oficiales, la reacción del Gobierno en los próximos días será dura y los monasterios y conventos budistas estarán bajo un arduo control. El Gobierno comunista señaló que aquellos que escondan a los manifestantes serán castigados, y ofreció recompensas y protección a los informantes.

Un anuncio en la televisión tibetana instó a los residentes a denunciar los "intentos maliciosos" del Dalai Lama. Una multitud en la remota ciudad en las montañas atacó el viernes oficinas del Gobierno, quemó vehículos y tiendas y lanzó piedras a la policía en unos sangrientos enfrentamientos que dejaron muchos heridos.