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Jueves, 13 de Marzo de 2008

Hallan muerto en Irak al arzobispo de Mosul

Los cristianos iraquíes se quejan del acoso que sufren por ser considerados cómplices de EEUU.

EFE ·13/03/2008 - 21:13h

El arzobispo de Mosul.

El cadáver del arzobispo católico caldeo de Mosul, secuestrado hace dos semanas, fue hallado ayer en el suroeste de la ciudad iraquí, situada a 400 kilómetros al norte de Bagdad.

Según fuentes policiales Boulos Faray Raho presentaba varios disparos en el cuerpo, aunque la versión dada por el obispo de Bagdad es que no tenía impactos de bala y llevaba casi una semana muerto. Otra fuente dijo a la agencia de noticias del Pontificio Instituto para las Misiones que la muerte del prelado se debería "probablemente a la falta de las medicinas que tenía que tomar por sus graves problemas de salud".

El hallazgo del cadáver de Raho se produjo después de que unos desconocidos telefonearan ayer a la sede de la Iglesia Caldea para comunicar que el arzobispo secuestrado estaba muerto y enterrado en un lugar del oeste de la ciudad, según fuentes policiales.

La mayoría de los cristianos que quedan actualmente en Irak, unos 600.000 fieles, pertenecen a la Iglesia Caldea y, de esa cifra, unos 250.000 viven en la región autóno-ma del Kurdistán.

El obispo Mer Patros, máxima autoridad de los caldeos católicos en el Kurdistán, se quejaba recientemente de que en tiempos de Sadam Husein llegó a haber dos millones de cristianos en el país, pero esta cifra ha bajado considerablemente en los últimos años."Los cristianos somos objeto de una auténtica persecución en Irak y sólo aquí, en el Kurdistán, encontramos la paz", dijo el obispo, que reconoció la labor que el Gobierno autónomo kurdo hace por apoyarles.

"Por culpa de la ocupación americana del país, nos han considerado cómplices por ser cristianos, como ellos; y luego están los musulmanes fanáticos que quieren limpiar Irak y Oriente Próximo de cristianos", se lamentó el obispo.

Tras la caída de Sadam Husein, los cristianos iraquíes comenzaron a sufrir ataques y atentados en sus iglesias, lo que les empujó a emigrar hacia países vecinos o a Europa.De los 40 sacerdotes caldeos que había entonces en Bagdad, hoy sólo quedan 17 y en los últimos tiempos varios obispos han sido capturados, pero siempre liberados después
de algunos días.

El papa Benedicto XVI expresó su "profunda" pena por la muerte del arzobispo, que fue secuestrado el pasado 29 de febrero en un asalto que costó la vida a su chófer y a sus dos guardaespaldas. El pontífice consideró que la muerte del arzobispo es un acto de "violencia inhumana" y que "ofende a la convivencia fraterna del pueblo iraquí".