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Miércoles, 12 de Marzo de 2008

Los servicios lastran la competitividad

El impacto de este sector es incluso más negativo que el de la construcción

AINHOA LARREA ·12/03/2008 - 20:33h

Mejorar la productividad ha sido un reto de todos los gobiernos en España, pero las cifras no acompañan: en 2006 esa tasa creció sólo al 0,7%, frente al 1,5% de la media europea. Lo curioso es que, según un estudio de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), el impacto negativo de los servicios no financieros es mayor que el del ladrillo, con el agravante de que concentran el 70% de la actividad económica nacional.

La distribución ofrece un comportamiento "manifiestamente peor" que en EEUU, y la hostelería resta puntos de crecimiento a la productividad en el conjunto del país, mientras que la construcción tiene una aportación positiva en regiones como Asturias, Catalunya, Extremadura y Castilla y León (no así en Baleares o Murcia).

La industria funciona bien y en agricultura se han registrado avances gracias a la maquinización, explicó ayer la investigadora Matilde Mas. Sin embargo, España debe redoblar esfuerzos, porque su competitividad depende de este factor.

Hace tres décadas, la Constitución alumbró el Estado de las autonomías, que puso en funcionamiento una organización territorial más dinámica. Ahora, casi 30 años después, las 17 comunidades han avanzado sustancialmente en todos los niveles económicos, pero no al mismo ritmo. Madrid, el País Vasco, Navarra y Catalunya son, por este orden, las regiones más competitivas, mientras que Andalucía y Extremadura figuran a la cola del ranking desde los años ochenta. La educación, tradicionalmente superior en el norte, tiene gran influencia ahí.

De acuerdo con el análisis de la Fundación BBVA y el IVIE, que han diseñado esta clasificación tomando como referencia el PIB per cápita, en los últimos 20 años la distancia entre unas regiones y otras se ha reducido, aunque la convergencia es más real en áreas como la dotación tecnológica o la cualificación de la fuerza laboral.

Bajo el título de Competitividad, crecimiento y capitalización de las regiones españolas, el informe vincula esos factores al nivel de prosperidad. Así, destaca que el líder de la tabla obtiene una renta por habitante que casi duplica la del farolillo rojo: en 2006, Madrid logró un PIB per cápita de 22.945 euros; el País Vasco, 22.571; Navarra, 22.346; y Catalunya, 20.638. Extremadura, en cambio, sólo alcanzó los 12.106 euros.

Sinergias regionales
Otros elementos que determinan la evolución de la competitividad son las infraestructuras, los recursos humanos, la innovación tecnológica y el entorno productivo. La comparación entre la situación de hace 20 años y la actual señala que Madrid encabeza todos los rankings salvo el referido a los transportes de los ochenta, y también pone de manifiesto que Galicia se ha quedado rezagada. La Rioja y Aragón, siguen en los primeros puestos. Pese a todo, el informe deja claro que las ganancias de las regiones más activas no suponen pérdidas para las que no lo son tanto. "En competitividad hay más sinergias que rivalidades", indicó el director del estudio, Ernest Reig.