Archivo de Público
Miércoles, 12 de Marzo de 2008

Los pequeños se animan

Después de triunfar con ‘Ice Age', Blue Sky, el estudio de animación más inteligente, regresa con ‘Horton' y le deja claro a Pixar y a Dreamworks que, aunque pequeños, son cosa seria.

R. GAMAZO/S. BRITO ·12/03/2008 - 16:48h

PÚBLICO - Sin moralinas, ‘Horton’ recupera la imaginación de Dr. Seuss y lo lleva a animación

"Una persona es una persona, no importa lo pequeña que sea". Esta es la frase que condensa Horton, la última película de animación en
3D del estudio Blue Sky, creadores de Ice Age y Robots, y cada vez más serio competidor de Pixar y Dreamworks en el mercado de la animación global. La película se estrena el próximo viernes.

Basada en el libro del mismo nombre del Dr. Seuss, la película cuenta la historia de Horton, un elefante que descubre un mundo en una pequeña mota de polvo: la ciudad de Villaquien, habitada por los microscópicos Quien.

¿Un elogio de lo pequeño? Algo que no extraña viniendo de unos estudios que se jactan de su aversión al gigantismo y su libertad creativa.

Jimmy Hayward y Steve Martino han dado vida digital a Horton. El primero fue animador de las producciones pioneras de Pixar: Toy Story, Bichos, Monstruos, S.A. y Buscando a Nemo. Martino fue director artístico de Robots, donde empezó la colaboración de ambos. "Vengo de Pixar. Estuve trabajando allí 10 años", explica Hayward, "y puedo decir que no es comparable. En Blue Sky somos mucho más pequeños". Tal vez por eso, dice Hayward, "por primera vez en mi carrera pude hacer toda clase de locuras con la animación".

Frente a un Pixar -de unos 1.200 empleados- que pegó el definitivo estirón después de que Disney la comprase en 2006, Blue Sky tiene sólo 350 personas trabajando bajo la sombrilla de los estudios Twentieth Century Fox. Para el codirector de Horton, Steve Martino, "es injusto compararnos con Pixar porque nosotros somos como la tienda del barrio y ellos los grandes almacenes". Además los Blue Sky son de la costa Este -de Nueva York para ser exactos-, todo un statement que utilizan durante la entrevista para defender su personal forma de trabajar.

Tienda del barrio o hipermercado, los del cielo azul fueron capaces de generar 400 millones de dólares, partiendo de sólo 60 en la primera parte de Ice Age (2002), un fenómeno que ni ellos mismos esperaban. La carambola vino con la segunda parte, que cerró su paseo por 2006 con casi 700 millones de dólares de recaudación en todo el mundo. El mismo año, el magnánimo Pixar ni llegó a pisarle los talones con Cars.

Chris Wedge es el cerebro, fundador y director creativo de Blue Sky desde 1987, después de salir de Disney tras diseñar una de las mejores cosas que le pasó a los ochenta: Tron. Tras el descalabro de Robots (2005), Wedge y compañía apuestan por una animación que, aunque digital, recuerda a los cartoons de los cincuenta de Seuss. Criticado por unos y alabado por otros, Blue Sky prepara su ración de tortas a la vieja usanza para los que suspiran por el preciosismo.

Entrevista: Jim Carrey. Actor y voz del elefante Horton

A pesar de sus cambios de registro, el público parece sólo secundarle, cuando mete la quinta y su expresiones faciales cambian con c ertiginosidad. Jim Carrey transmite toda su expresividad a Horton, una animación que según reconocen los directores de la película fue cambiando a medida que Carrey añadía gestos y expresiones al personaje animado.

¿Qué siente uno al dar vida a un elefante como Horton?

Una alegría porque nos dieron mucha cancha para poder improvisar y ser espontáneos.

Es un comediante que utiliza mucho la cara y el cuerpo para expresarse. ¿cómo se traduce esto a la hora de ponerle la voz a un elefante?

Te aseguro que había días que llegaba a casa con agujetas. Ha sido un trabajo que ha requerido mucho esfuerzo físico, aunque suene raro, porque me gusta expresarme con gestos y movimientos cuando pongo la voz. Tienes que actuar como el personaje para que la voz vaya en sintonía con lo que dices. Al llegar a casa tenía la voz tomada y unas agujetas increíbles, es como si estuviera haciendo una película de acción (risas).

¿Qué ha sido lo más fácil y lo más difícil de hacer ‘Horton'?

Creo que lo más difícil es crearlo en tu imaginación. Pensé que por ser un elefante, la voz debía ser profunda y fuerte, pero si te fijas en el alma de Horton, es un animal dulce y compasivo. No se considera más grande que un ratón, trata a todo el mundo igual.

¿Qué te parecen las historias del Doctor Seuss? ¿Leyó sus libros de pequeño?

Por supuesto, y me encantaban, son muy creativas. Creo que son los libros mejores que hay para niños. Siempre estarán de moda y ahora a través de la película llegará a una nueva generación que no habían oído hablar de Doctor Seuss.

¿Qué es lo que le interesa hacer como actor?

Me interesa cualquier género en el que sea capaz de mostrar mi creatividad, sea comedia o drama. Quiero hacer a la gente feliz con mis actuaciones pero no voy a permitir que eso me encasille en hacer sólo comedias. No quiero que el público me dicte lo que tengo que hacer. Lo mejor de la actuación es que puedes experimentar todas las emociones posibles. Puedes matar, reír, salir volando...

¿No facilita esto que luego la vida cotidiana se haga aburrida?

No mucho porque no tengo casi tiempo libre. Creo que ser actor y poder expresar tantas cosas diferentes es lo mejor que hay, es catártico. No tengo que ir a pegar a un montón de gente en la vida real, eso ya lo hace Bruce Willis (risas).

¿Por que decidiste coger este proyecto?

Creo que más que elegirlo yo me eligió él a mi. Es una de esas películas a las que no puedes decir que no.