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Martes, 11 de Marzo de 2008

Rajoy frena la ambición de Aguirre

MARIA JESÚS GÜEMES ·11/03/2008 - 23:16h

EFE - El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa de ayer.EFE

Mariano Rajoy se queda. Ayer en el Comité Ejecutivo Nacional, el líder del PP anunció que el congreso de su partido se celebrará en junio y que él se presentará para seguir siendo su presidente. Además lo hace con la intención de repetir como candidato a las próximas elecciones generales de 2012.

Durante la reunión con su equipo, Rajoy lanzó un mensaje clave. "Se puede presentar quien quiera, con el equipo que quiera y haciendo la campaña que quiera", señaló. Algún dirigente precisó en privado esas palabras: "Mariano dijo ‘el' o ‘la' que quiera". Era una alusión clara a Esperanza Aguirre, quien ya había comenzado a mover sus fichas para situarse la primera en la carrera por la sucesión.

"Aguirre ha sido la gran perdedora", confiesa un dirigente territorial

Cuando el jefe de la oposición señaló ante sus dirigentes que él no hablaría del Conde de Romanones y que no lo hicieran ellos, todo el mundo comprendió el guiño.

Rajoy ya había recurrido antes, durante la presentación de la autobiografía de Esperanza Aguirre, a este político español del siglo pasado para expresar lo que sentía al ver a la presidenta de la Comunidad y a Gallardón enzarzados por el PP de Madrid. En aquel momento, su sonado "¡Joder qué tropa!", fue de lo más comentado. Ayer, no le hacía falta insistir.

El poder de los barones

El aparato del PP y los barones territoriales, encabezados por Francisco Camps y Javier Arenas, se habían movilizado para impedir que Aguirre siguiera escalando peldaños y le habían mostrado a Rajoy un apoyo sin fisuras. Todos le habían insistido en que se quedara. Por eso, cuando tuvieron clara su continuidad, respiraron aliviados.

Al PP le cuesta olvidar lo que ocurrió con las listas por Madrid y cómo Aguirre y Gallardón pusieron en un aprieto a su jefe de filas. Todo el mundo recuerda las presiones del alcalde, pero también a la lideresa lanzándole un órdago a Rajoy. "Se desenmascaró y eso no se lo hemos perdonado", explicaban ayer desde la sede nacional.

A la mayoría del partido tampoco le hizo gracia que ella se dedicara a dar entrevistas durante las dos noches de los debates con Zapatero, mientras todos los demás recibían a Rajoy. Tampoco les gustó que no saliera al balcón durante la noche electoral y que presumiera tanto de los resultados del PP de Madrid, mientras los demás estaban hundidos.

"En cuanto pensó que Rajoy iba a dimitir, comenzó a enseñar la patita", señalan fuentes del PP. "Si llega a dar otro paso más habríamos adoptado medidas pero no ha hecho falta porque, por suerte, la ha parado Rajoy", cuenta un diputado. Este dirigente confiesa que si Aguirre hubiera llegado más lejos, se habrían puesto a bucear en el Grupo Parlamentario Popular en busca de un nuevo representante que tuviera entre 35 y 45 años.

Freno

Se avecinaba una batalla en toda regla y Rajoy la frenó. Ayer las caras hablaban por sí solas. Todos los presentes en la reunión se fueron con la impresión de que entre Rajoy y Aguirre se había generado una importante fractura. Además, cuando la dirigente madrileña intervino para señalar que era "una decisión acertada", nadie la aplaudió. Todos le mostraron su cariño a Rajoy y se fueron contentos por cómo había transcurrido una tarde que temían desastrosa. A la salida del encuentro, un dirigente territorial mostraba su satisfacción: "Aguirre ha sido la gran perdedora". "Ahora ya no puede disputarle el poder a Rajoy. No se atreve a enfrentarse a él porque sabe que cuenta con todo el apoyo nacional", desvelaba un líder del PP.

En el PP no perdonan a la presidenta madrileña el lío de las listas de Madrid 

En hora y cuarto de reunión dio tiempo además para otras muchas cosas. Rajoy explicó que habían sido cuatro años difíciles, habló de su victoria en las municipales, aseguró que tenía la conciencia tranquila porque había actuado según sus propias convicciones y que estaba satisfecho con la campaña que había realizado. También llamó la atención que le diera las gracias a Aznar, dejando claro que el ex presidente del Gobierno no había intervenido para nada en la marcha del partido y que se había "comportado como un señor, que es lo que es". Además aseguró que tenía pensado "preservar la independencia del PP" y que no iba a estar "condicionado por nadie".

Rajoy se presenta de nuevo, según sus palabras, porque "es lo mejor para el PP y para España". Afirmó que se presentará con su lista y con el mismo programa con el que acudió a los comicios. Todo el mundo estaba interesado en saber si iba a prescindir de Ángel Acebes y de Eduardo Zaplana. Pero no soltó prenda. "No se conocerá hasta un día antes del congreso", señaló para recomendar a continuación a los periodistas que no hagan caso de filtraciones interesadas. Ayer ya se barajaban los nombres de Soraya Sáenz de Santamaría, Esteban González Pons y Pío García Escudero como futuros responsables del partido.

Relación con Zapatero

El líder conservador esperará a conocer "las intenciones" de Zapatero antes de emitir la posición del PP en la sesión de investidura. Eso sí, volvió a felicitar al PSOE por su victoria y le deseó "suerte" al presidente del Gobierno "por el bien de España". También se mostró "abierto al diálogo", pero siempre que no le den "castañazos". Rajoy espera no tener que volver a defender algunas cosas que se ha visto obligado "a defender durante esta legislatura".