Archivo de Público
Viernes, 7 de Marzo de 2008

Del «régimen» al «señorito»

Chaves y Arenas cierran en Andalucía una campaña salpicada de reproches personales 

ÁNGEL MUNÁRRIZ ·07/03/2008 - 20:42h

Es difícil ejercer liderazgo sin un escaño. Lo sabe Javier Arenas, candidato del PP a la Presidencia de la Junta de Andalucía, que ha pasado cuatro años haciendo una oposición de más sudor que oropeles, sin tener nunca enfrente al presidente, Manuel Chaves, que busca su sexto mandato. Resulta pues lógico que Arenas, llegada la campaña, haya exprimido al máximo el cuerpo a cuerpo, hasta el límite de cuestionar, sin aportar pruebas, la “credibilidad” de Chaves (por su declaración de bienes) o su honestidad, al acusarlo de favorecer a familiares.

El duelo ofrecido por Chaves y Arenas, que se miden mañana por tercera vez en las urnas (en 1994 y 1996 ganó el socialista) ha reflejado su condición de viejos conocidos, de adversarios íntimos. La campaña (suspendida ayer por el asesinato de Isaías Carrasco) ha acentuado su rivalidad. En el plano de las ideas, Chaves ha insistido en la igualdad y la lucha contra el desempleo, mientras Arenas ha puesto el acento en la necesidad de bajar impuestos y reformar la educación sobre la base del esfuerzo.

Ataques y contraataques

El cara a cara que mantuvieron el pasado domingo en Canal Sur freció una sublimación de su rivalidad política. Arenas suele poner los ataques: acusa a Chaves de capitanear un “régimen” o de ser “el presidente más antiguo”. Y Chaves responde con la flema de quien desayuna con encuestas de mayoría absoluta: “Si esto fuera un régimen, los andaluces no me votarían”; “Yo llevo tanto tiempo en el gobierno como usted en la oposición”.

El líder del PSOE, por su parte, ha explotado el extendido recelo hacia la derecha que existe en muchas áreas de la región: “Miran a Andalucía como el señorito montado en el caballo”, dijo en el debate. Y Arenas se resistió a este molde de político rancio: “Señorito es quien tiene mucho poder y abusa, como ustedes”. El periodo preelectoral se ha visto sacudido también por periódicas irrupciones de dirigentes del PP. Manuel Pizarro, por ejemplo, regaló munición al PSOE al rescatar el tópico de la “Andalucía subsidiada”. Poco después Ana Mato dijo que los niños andaluces son “prácticamente analfabetos”. Arenas se ha limitado a apagar el fuego amigo con cara de póquer.

Ante la capacidad de acaparar atención de Chaves y Arenas con su intercambio de mensajes, los candidatos de IU y Coalición Andalucista, Diego Valderas y Julián  Álvarez, respectivamente, han apostado por distanciarse y criticarlos a ambos por igual. Su objetivo ha sido tanto pescar en todos los caladeros como no resultar arrollados por una campaña con cierto sabor revival.