Viernes, 5 de Octubre de 2007

Bush defiende las prisiones secretas de la CIA

Es partidario de las prisiones secretas que la agencia mantiene en el extranjero para interrogar a sospechosos de terrorismo

Tabassum Zakaria / Reuters ·05/10/2007 - 19:41h

Reuters - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, defendió el viernes el uso por parte de la CIA de prisiones secretas en el extranjero para interrogar a sospechosos de terrorismo y declaró que Estados Unidos no utiliza la tortura. En la imagen, Bush durante su intervención en el Despacho Oval, el 5 de octubre de 2007. REUTERS/Jason Reed

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, defendió el uso por parte de la CIA de prisiones secretas en el extranjero para interrogar a sospechosos de terrorismo y declaró que Estados Unidos no utiliza la tortura.

Bush realizó las declaraciones ante las nuevas revelaciones de que el Departamento de Justicia respaldó en secreto en 2005 duras técnicas de interrogatorio como simular que se va a ahogar a una persona, y que la CIA estaba de nuevo reteniendo prisioneros en "lugares oscuros" en el extranjero.

Estas revelaciones provocaron nuevas demandas de los demócratas del Congreso para que el Departamento de Justicia aporte documentos que el Gobierno previamente rechazó entregar.

El programa de detención de la CIA, revelado por primera vez por el Washington Post en 2005 y confirmado por Bush en septiembre de 2006, provocó la indignación internacional.

Durante este tiempo han persistido los rumores sobre qué países permitían a la CIA retener e interrogar prisioneros en su territorio, pero el Gobierno de EEUU no ha comentado dichas alianzas.

Bush dijo que el programa que él "puso en movimiento" para detener e interrogar sospechosos de terrorismo había arrojado información que había contribuido a proteger a los estadounidenses.

La nueva controversia sobre los métodos de interrogación surgió cuando el New York Times informó de que un documento secreto del Departamento de Justicia de 2005 autorizó explícitamente tácticas de interrogación dolorosa, como golpes en la cara, exposición a temperaturas glaciales y simular ahogar al preso.

Ante las críticas generalizadas, Bush ha defendido repetidamente los programas antiterroristas de su administración, incluyendo los métodos de interrogación de la CIA y programas locales de espionaje que muchos críticos dicen que violan las detenciones civiles estadounidenses.

Bush contraatacó las críticas con la respuesta uniforme de su Gobierno a las acusaciones de abuso.

"Este Gobierno no tortura a personas. Nos mantenemos a la ley estadounidense y nuestras obligaciones internacionales", dijo Bush a los periodistas en el Despacho Oval.

"Hay profesionales altamente entrenados interrogando esos extremistas y terroristas", agregó.