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Jueves, 6 de Marzo de 2008

Correa endurece sus advertencias a Uribe

Otra intromisión en su país será considerada «un acto de guerra»

G. CASTILLO / AGENCIAS ·06/03/2008 - 22:42h

La frontera entre Ecuador y Colombia sigue en llamas. El presidente ecuatoriano Rafael Correa anunció ayer en Caracas, donde prosiguió una gira por seis países latinoamericanos, que considerará "un acto de guerra" eventuales vuelos de fumigaciones antidroga colombianos y que "apresarán a cualquier patrulla militar" que entre en su territorio. Pese a que Correa aseguró sentirse satisfecho por el pronunciamiento de la Organización de Estados Americanos (OEA) contra Bogotá, advirtió que aguardará un pronunciamiento contundente en contra de Colombia en la reunión de cancilleres latinoamericanos que se celebrará el 17 de marzo en Washington.

"No podemos tener relaciones con un sujeto como Uribe", dijo. Empujado por países como Brasil, Bogotá pidió ayer disculpas a Quito pero con "esto nada termina", añadió Correa. "Sus mentiras se derrumban: primero quisieron negar el atentado a nuestra soberanía, luego lo reconocieron. Frente a esto, pasan de acusados a acusadores", indicó el presidente de Ecuador ante las imputaciones recibidas por Uribe de apoyar a las FARC.

Su homólogo venezolano, Hugo Chávez, señaló que su Gobierno se reserva la posibilidad "de nacionalizar algunas empresas colombianas". También retó al presidente colombiano a denunciarle ante la Corte Internacional Penal (CIP) por "patrocinio y financiación de genocidas", en referencia a un supuesto apoyo de Caracas a las FARC. Algunos expertos en derecho internacional calificaron ayer de "improvisada y contraproducente" esta amenaza de Uribe "ya que no hay pruebas jurídicas para estas acusaciones, ni sintonía internacional sobre la competencia de la CPI y ni está tipificado qué es genocidio".

Marchas contra los ‘paras'

En Bogotá, alrededor de 120.000 personas marcharon ayer "contra los crímenes de los paramilitares". La marcha, muy inferior en número a la acontecida contra las FARC el 4 de febrero, fue convocada por diversas asociaciones de derechos humanos y apoyada por el opositor Polo Democrático Alternativo. Los actos se repitieron en 200 ciudades del planeta, entre ellas Madrid. Los manifestantes denunciaron las 955 ejecuciones extrajudiciales probadas en los últimos cinco años de mandato presidencial de Uribe y recordaron la liquidación física del partido izquierdista Unión Patriótica, con más de 4.000 candidatos asesinados por grupos paramilitares a finales de los años 80.

Un miembro del Polo Democrático reconoció que la situación en la región tras la muerte del guerrillero Raúl Reyes es "preocupante" pero que este incidente ha servido "para clarificar las reglas del juego en relación a los rehenes de las FARC". Para este político, "Uribe no quiere que se produzca la liberación de Betancourt".

En cuatro años, Ecuador destruyó 117 bases de las FARC

La zona más caliente de América Latina es la frontera del Putumayo, 720 kilómetros de selva entre Ecuador y Colombia. Allí confluyen tres poderes militares: las fuerzas regulares de Colombia, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y las Fuerzas Armadas de Ecuador. Desde el establecimiento del Plan Colombia, una medida militar del Gobierno de Álvaro Uribe en 2000 para acabar con la guerrilla que controla vastas regiones del país, Ecuador reforzó el control de su lado de la frontera. Para ello, se movilizaron más de 11.000 soldados a lo largo de un cordón fronterizo imposible de controlar.

Así lo señaló el presidente Rafael Correa, en noviembre. Bogotá, por su parte, tiene dos bases militares donde viven 17.000 militares. Pero según datos del Ministerio de Defensa de Ecuador, también hay 2.971 guerrilleros que conocen el terreno como la palma de su mano. Sin embargo, la colaboración entre Colombia y Ecuador siempre ha sido “correcta”. En los últimos cuatro años, Quito destruyó 117 bases y campamentos de las FARC y detuvo a más de 14 guerrilleros, según datos del Ejército. Las estadísticas de la Dirección General de la Marina Mercante (Digmer) ecuatoriana tienen registrada la incautación de 190 kilos de coca. En el 2007, la Policía destruyó dos laboratorios de procesamiento de droga, 180 kilos de TNT, 130 granadas y ocho morteros.