Archivo de Público
Jueves, 6 de Marzo de 2008

"Si pierdo me voy a mi casa"

ANTONIO AVENDAÑO ·06/03/2008 - 21:23h

Cuál es su impresión de la campaña electoral? ¿Están suficientemente movilizados los seguidores socialistas?

Tengo la impresión de que la gente está bastante movilizada, mucho más incluso de lo que puede parecer a primera vista. Los debates en televisión han tenido gran parte de influencia en esa movilización, como también la ha tenido la crispación que ha intentado introducir el PP como final y colofón de toda la campaña. Tengo la impresión de que sí hay movilización, aunque nuestro electorado ha tardado más en hacerlo porque el voto de izquierdas es un voto mucho más critico y reflexivo, un voto que tarda más en decantarse.

¿Ha arrojado el PP la toalla en Andalucía?

Bueno, es bastante triste que el PP haya renunciado a ganar en Andalucía, pero eso es lo que sus propios dirigentes han transmitido. El único objetivo del PP es que Arenas gane en Almería y que el PSOE no logre la mayoría absoluta. Eso, desde la perspectiva de un partido me parece bastante triste.

¿Debe irse Javier Arenas si pierde?

Eso son decisiones personales que sólo le corresponde tomar a Arenas. Él ha perdido muchas veces y no se ha ido. No sé qué hará. Sí sé qué haré yo.

¿Qué hará?

Sé que si pierdo las elecciones tengo que irme a mi casa. Lo tengo muy claro.

¿Se arrepiente de haber sacado en plena campaña el incómodo debate sobre su sucesión al declarar que prefería a una mujer para sustituirle?

No quise sacar intencionadamente ese debate, pero es cierto que los políticos tenemos nuestras preferencias, somos humanos. Cuando dije preferir una sucesora no es porque tuviera idea de abrir un proceso sucesorio porque no existe en absoluto tal proceso. Simplemente volví a reflejar mi objetivo y mi sueño de lograr la igualdad de género en todos los ámbitos.

¿La pregunta del millón es si ésta será su ultima legislatura como presidente si gana el domingo?

Bueno debe ser la pregunta del millón porque es la que me hace todo el mundo.

Se la haríamos menos si nos la contestara alguna vez.

Bueno, sepa que cuando llegue marzo de 2012, la contestaré.

¿Quién ayuda más a quién en Andalucía: usted a Zapatero o Zapatero a usted?

La ayuda es recíproca, hay una evidente e intensa interacción a nivel andaluz y español. De hecho, el número de votos es prácticamente el mismo en un caso y otro.

Tras dieciocho años en el cargo, ¿cómo recuerda aquel lejano 1990 en que llegó a Andalucía para ser candidato de su partido?

Fue mucho más duro que ahora. Había más desconfianza, mi experiencia era mucho menor y lógicamente vine en una etapa en que mi llegada provocó un cierto rechazo por las condiciones en que se produjo. Ahora todo ha cambiado para mejor.

¿De qué se siente más orgulloso en su gestión de estos años?

Puedo sentirme muy orgulloso de dos cosas, que son las dos cosas que verdaderamente lastraban el desarrollo andaluz, los dos grandes cuellos de botella: la educación y las comunicaciones. No niego que en educación tenemos todavía problemas, pero hemos alcanzado un nivel muy razonable. El hecho de que todas las provincias tengan universidad y de que hayamos duplicado el número de universitarios, pasando de cien mil a doscientos mil, es un para mí un gran orgullo. Y en segundo lugar, me enorgullecen los avances en comunicaciones: trenes alta velocidad, autopistas, vías de alta capacidad, etc.

¿Qué es lo que le ha resultado más doloroso a lo largo de estos años?

Dos cosas, una personal, mía, que es cuando ponen en duda mi honestidad, cuando recibo ataques en esa dirección. Son actitudes infames. Y dos, cuando se utilizan los tópicos para atacar a los andaluces, como que los niños son analfabetos, por ejemplo. O ese vil argumento de que en Andalucía no hay libertad ni suficiente democracia. Así descalifican a Andalucía misma.

¿Quedan todavía por borrar muchos de los rasgos más negativos de la reputación andaluza, sobre todo al norte de Despeñaperros?

Sí, queda mucho. En el resto de España, mucha gente no nos conoce bien. De hecho, mucha de la gente que nos visita me lo dicen, me dicen que se encuentran con una tierra que no esperaban. Todavía muchos vienen aquí creyendo que en Andalucía todavía hay mucha gente va en un carro o vestida de. ¡Vamos, que creen que la gente sigue yendo en mulo y cosas así! Por eso, se quedan sorprendidos de ver un territorio tan moderno, tanto como en cualquier sitio de España.

¿Por qué esa mala imagen tan persistente?

Creo que hay una gran intencionalidad por parte de la derecha en la creación y sostenimiento de estereotipos. Y es que la derecha lo lleva en los genes, lleva en su ADN ese menosprecio histórico hacia Andalucía.

¿No le teme a un debate sobre la Andalucía supuestamente dependiente o subsidiada?

Ese debate nunca me ha preocupado; en realidad lo hemos tenido continuamente en el Parlamento andaluz. Andalucía no ha recibido ni recibe más que otras comunidades de España: por ejemplo, se nos ha acusado del voto cautivo ligado al subsidio agrario, pero el PER en Andalucía no representa más de 1% de nuestro PIB, y no es más de lo que se puede haber gastado el Estado en otras comunidades para reconvertir sectores industriales, como el acero, la minería o el automóvil.

¿Cuál destacaría de entre todos sus compromisos electorales para la próxima legislatura?

Tenemos que estar muy atentos a preocupaciones de la gente, aparte del paro. Yo destacaría el compromiso de construir 700.000 viviendas en diez años, 300.000 de ellas a precio tasado. Hemos suscrito ese compromiso desde una base muy sólida que es el acuerdo firmado con ayuntamientos, constructores y entidades financieras y agentes sociales.

Con un compromiso tan tasado, si no lo cumplen no van a tener fácil escapatoria.

Es que no pretendemos escaparnos. Es un compromiso que va a tener una ley que va a ser, además, una de las primeras leyes que vaya al Parlamento y que garantizará el acceso a una primera vivienda a las familias con ingresos inferiores a los 3.000 euros brutos mensuales, de forma que pagar la vivienda no les suponga más un tercio de su sueldo.

¿Deben tenerse en cuenta las balanzas fiscales para financiación autonómica?

No estoy en absoluto de acuerdo. Dicen algunos: que se publiquen; bueno, ya se han publicado. El Banco Bilbao Vizcaya las ha publicado, no nos tiene que asustar la publicación, pero puede haber muchas y con criterios distintos. Por qué no se hace una balanza fiscal en la que se tenga en cuenta cuál es el rendimiento de una empresa en Andalucía, aunque luego pague los impuestos en Barcelona o Madrid. El sistema de financiación debe basarse en el acuerdo entre las 17 comunidades.