Archivo de Público
Jueves, 6 de Marzo de 2008

La apostasía, un camino largo y no siempre fácil

El procedimiento de abandono de la pertenencia a la Iglesia Católica exige muchos requisitos

EFE ·06/03/2008 - 18:41h

La apostasía, el procedimiento para dejar de pertenecer a la Iglesia Católica, que el Ayuntamiento madrileño de Rivas-Vaciamadrid ha decidido facilitar, es un camino largo y no siempre sencillo.

La apostasía es el procedimiento de abandono de la pertenencia a la Iglesia Católica después de haber entrado a formar parte de ella mediante el bautismo.

Según los requisitos que establece la Iglesia Católica, para apostatar hay que solicitar a esta institución que suprima los datos personales del interesado de todos sus registros.

Solicitud 

Para ello, hay que dirigir una solicitud a la parroquia o parroquias donde se recibió el bautismo -y en su caso la confirmación y el matrimonio-; y otra al arzobispado al cual pertenece dicha parroquia, ya que en el Archivo Histórico Diocesano del Arzobispado hay copia de los libros parroquiales de todas sus parroquias.

Completar este procedimiento no siempre es sencillo

Completar este procedimiento no siempre es sencillo, ya que la Iglesia considera que los libros de bautismos, confirmaciones y matrimonios recogen hechos que no se pueden anular por decisiones posteriores.

En España, la dificultad varía mucho de una diócesis a otra. En los últimos años, por ejemplo, se han dado más casos de apostasía en Pamplona, diócesis que fue la primera en reconocer oficialmente el derecho a la apostasía en 1993 y donde su anterior arzobispo, Fernando Sebastián, creó un registro de apóstatas.

Valencia y Madrid 

Entre las diócesis que establecen más requisitos figuran las de Valencia y Madrid.

En los casos en los que el arzobispado se ha negado a suprimir los datos de sus archivos o simplemente no ha dado una respuesta a la demanda de apostasía, el procedimiento a seguir ha sido reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos, opción que entre enero y septiembre de 2007 siguieron más de un centenar de personas, la mayoría de ellas de Valencia.

Octubre de 2007 

En octubre de 2007, una sentencia de la Audiencia Nacional reconoció por primera vez el derecho de un particular a que la Iglesia anote en su partida de bautismo que ha ejercido su derecho de cancelación del mismo.

La Audiencia daba la razón a la Agencia de Protección de Datos 
 

En dicha sentencia, la Audiencia daba la razón a la Agencia de Protección de Datos en relación al caso de un ciudadano al que el Arzobispo de Valencia había impedido apostatar con el argumento de que el Libro de Bautismo no es un fichero de datos.

La Audiencia defendió que los Libros de Bautismo tienen la consideración de fichero al recoger datos de carácter personal, por lo que están sujetos a la legislación en materia de protección de datos.

Inviolabilidad de archivos 

Rechazó, asimismo, el argumento del Arzobispado respecto a la inviolabilidad de sus archivos, al considerar que, si bien éstos están protegidos de cualquier intromisión procedente del Estado, "tal inviolabilidad no es predicable frente al ciudadano" cuando ejerce su derecho fundamental a disponer sobre sus datos personales.

En España, la posibilidad de cambiar o de abandonar cualquier religión está recogida en la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980.

En 2006, Izquierda Unida presentó una proposición no de ley en la que instaba al Gobierno a establecer un procedimiento rápido que permitiera a los ciudadanos dejar de pertenecer de manera expresa a las confesiones religiosas; iniciativa que, sin embargo, fue rechazada por los grupos parlamentarios socialista y popular.

La Iglesia considera la apostasía como un pecado que va contra el Primer Mandamiento y la castiga con la excomunión.

Vínculo sacramental 

No obstante, también dice que "el vínculo sacramental de pertenencia al Cuerpo de Cristo que es la Iglesia, dado por el carácter bautismal, es una unión ontológica permanente y no se pierde con motivo de ningún acto o hecho de defección".

En otras religiones, la apostasía puede implicar sanciones civiles muy severas

En el caso de otras religiones, la apostasía puede implicar sanciones civiles muy severas e incluso la condena a muerte.

El 94% de los españoles están bautizados, aunque, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), de julio de 2007, sólo el 77% se declaran católicos, y más de la mitad de ellos casi nunca asisten a misa.