Archivo de Público
Jueves, 6 de Marzo de 2008

Obama: de candidato marginado a fenómeno cultural

Barack Obama ha llegado a inspirar una generación de jóvenes en EEUU

JOAQUÍN FUENTES ·06/03/2008 - 11:49h

En 2004, cuando Barack Obama lanzó un discurso en la Convención Demócrata cargado de frases emotivas, con dosis casi poéticas, el rumbo de su carrera hundió el acelerador a fondo. Se convirtió en la nueva figura política para amplios sectores de la población norteamericana. Un afroestadounidense hablando de su abuelo como cocinero de británicos, un padre pastor de ovejas en una miserable comunidad de Kenia, una madre nacida en Kansas. Todos ingredientes que lo colocaron como el caudillo que le hacía falta a una nación desesperada. 

No ha pasado mucho tiempo desde que los analistas serios afirmaban que Obama sería moda pasajera y no lograría la nominación del Partido Demócrata, por la mezcla de razas que lo marcan. Hoy esas mismas voces han decidido mantenerse en silencio, luegodebido al número de estados que ha ganado en las últimas elecciones primarias y a la apretada lucha que sostiene con su rival, la senadora Hillary Clinton. 

Y no es que Obama haya roto todos los prejuicios de racismo que pesaban sobre él. “Estados Unidos no está listo para un presidente negro y menos si es liberal”. Era el argumento que el senador por Illinois, enfrentó durante un buen tramo de su campaña, y aunque el mito no ha caído por completo, dos factores han determinado que esta idea se vaya debilitando: carisma y una buena carga de emoción en sus presentaciones. 

En aquel discurso del 2004, frases como “la esperanza ante el rostro de la adversidad”, o “la fe de los sueños simples”, se escucharon como el calentador que faltaba a los monólogos fríos acostumbrados por la clase política. Estar en un evento de Barack Obama es como estar en un ritual casi religioso, donde el pastor eleva la fe de sus ovejas y toca fibras profundas. Su pasado y la determinación que mostró al no haberse permitido amedrentar por los que no creían en que un hombre de color, defensor de los derechos de las minorías políticas, lograra el apoyo necesario para llegar a la Casa Blanca fue una estrategia que ahora muchos envidian. 

“Yes we can, yes we can”, “Sí se puede, sí se puede”, la vieja frase acuñada hace más de 30 años por el líder de los trabajadores oprimidos, el chicano César Chávez, es hoy el grito de guerra de los obamistas que confían sin dudarlo en que el momento de los desprotegidos ha llegado, cuando se les cuestiona porqué lo siguen. La reconocida conductora de Televisión Oprah Winfrey, supo resumir la razón de tal devoción: “No voto por Obama, porque sea negro, voto por Obama porque es brillante.” 

Barack&Roll 

Ya se ha dicho que la fuerza de Obama se concentra entre la comunidad afroamericana y los jóvenes, determinantes para sus victorias, sin embargo, más allá de lo que otros ven como un simple fenómeno mediático, Barack & Roll, como lo llaman los estudiantes, puede ser la consecuencia de un movimiento de renovación cultural y de

pensamiento. Así lo define gente como Juan José Gutiérrez, Presidente del Movimiento Latino, uno de las más grandes organizaciones pro inmigrantes de la Unión Americana: “es el candidato del cambio y representa la posibilidad de que comencemos a regenerar esta nación.” 

Eso es lo que esperan y a eso aspiran los latinos, que en esta lucha por la carrera a la candidatura presidencial de los demócratas, se convirtieron en la manzana de la discordia. 

Texas concentra a un importante número de delegados, 228 en total, rumbo a la Convención Nacional de noviembre próximo. ¿Cuál es la importancia del estado? Que dado lo cerrado de la carrera hasta este momento, quien obtenga la mayoría de los representantes en juego, casi podría estar despidiendo a su contrincante y enviándolo a casa para tomarse un descanso después de más de un año de competencia. 

En Texas se dio una de las batallas más duras entre ambos contendientes. Clinton buscó frenar a Obama apoyada en la gran simpatía que mantiene desde hace 25 años en el estado. El a su vez, montado en su creciente popularidad, logró arrebatarle casi la mitad de las simpatías entre los México-Americanos, el fiel de la balanza el día de ayer. Mezclarse con la comunidad fue fundamental. Comer en mercados, caminar por la frontera, afirmar que quiere una reforma migratoria integral, entre otras promesas a la comunidad latina, le redituaron ganancias vitales. 

El fenómeno Barack Obama muy al estilo americano, lo mismo es motivo para adaptar canciones con ritmos diversos (La Bamba de Obama, el reggaeton de Obama), que desata discusiones por el temor al posible ataque de un fanático. Desde hace algunos días ha sido evidente el número de elementos del Servicio Secreto lo custodian. 

¿Qué pasó en Texas con Barack? Obama supo coquetear. Ha calado hondo con sus palabras de fe, y basta buscar cualquiera de sus discursos para entender el arrastre de sus mensajes, ha aprovechado sin dudarlo su pasado y en Estados Unidos, un país agobiado por la crisis económica y la necesidad de una renovación, la frescura necesaria con la que llegó para abordar los temas que le quitan el sueño a la población detonaron los factores necesarios que explican la exitosa candidatura de un afroamericano con pisada firme hacia la Casa Blanca… Aunque aún nada está decidido.