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Jueves, 6 de Marzo de 2008

Clinton acorta distancias y promete un final de infarto

Su victoria en Texas y Ohio le permite salvar el cuello porque los números aún favorecen a Obama

ISABEL PIQUER ·06/03/2008 - 11:40h

No hay nada como un precipicio para despertar a Hillary Clinton. La ex primera dama salvó el martes su candidatura, al ganar en tres de los cuatro estados que celebraban primarias, y demostró que sigue siendo una temible luchadora. Su victoria no le ha permitido sin embargo superar a su rival, Barack Obama, que mantiene su liderazgo en el cómputo de delegados.

Clinton ganó por diez puntos en Ohio (54%-44%), en las primarias de Texas (51%-48%), en Rhode Island (58%-40%) y cedió en Vermont (38%-60%). Quedaban por conocer los resultados de los caucus de Texas (una parte más compleja del proceso) en los que de momento Obama parecía liderar.

Pero en el Partido Demócrata no ganan los estados sino los delegados. Y de momento, la matemática y el sistema proporcional están a favor de Obama: 1.520 delegados frente a 1.424 para Clinton, según la CNN. Es decir, una distancia no mucho menor que antes de esta última cita. Las primarias deberán seguir hasta que emerja un claro ganador.  

Ayer la ex primera dama no paraba de sonreír. "Es una sensación increíble ¿no?", decía en un e-mail a sus seguidores. El pasado enero en New Hamp-shire, donde también ganó por sorpresa, Clinton aseguró haber encontrado su "propia voz". La volvió a perder tras las once victorias consecutivas de Obama que causaron terremotos en su equipo, pero Texas y Ohio se la devolvieron el martes, algo más ronca y bastante más dura.

La senadora consiguió remontar los pronósticos recuperando la base que parecía haberle arrebatado en febrero su rival: las mujeres, los votantes de clase media baja en Ohio, y los hispanos en Texas (el 67% votó por ella).

Clinton también supo explotar las dudas que atormentaban y sigue atormentado a los demócratas ante dos candidatos históricos. Casi una cuarta parte se decidió en los últimos tres días y la mayoría lo hizo por Clinton.

Su controvertido anuncio ("Son las tres de la mañana ¿Quién contesta el teléfono en la Casa Blanca?"), cuestionando la experiencia de su contrincante en tiempos de crisis, surtió efecto. Los temores a una crisis económica, la principal preocupación de su electorado, también jugaron a su favor.

Los dos candidatos pueden esgrimir ante el partido argumentos igualmente convincentes: Obama conserva una ventaja casi insuperable en número de delegados y el entusiasmo de miles de seguidores entregados a la causa; Clinton ha sabido remontar y ganar en los centros más importantes (California, Texas) y conseguir el voto popular en estados donde se juegan las presidenciales (Ohio).

En Columbus, la senadora por Nueva York dedicó su victoria a "todos aquí en Ohio y en el resto de Estados Unidos que han sido ignorados pero no han querido darse por vencidos, los que han tropezado y se han levantado, y los que trabajan duro y nunca se rinden".

Ante una masa entusiasta que gritaba "lo conseguirá, lo conseguirá", Clinton aseguró estar lista y dispuesta a llevarse la nominación. "Nadie ha ganado la presidencia sin ganar Ohio. Esta nación está de nuevo en marcha y esta campaña también. Vamos a seguir, vamos a seguir con fuerza y hasta el final".

En San Antonio, la campaña de Obama había preparado un escenario grandioso para lo que iba a ser una victoria contundente: un podio al aire libre frente al auditorio municipal de la ciudad, un edificio de reminiscencias moriscas, construido en 1926 para honrar a los muertos de la Primera Guerra Mundial, iluminado como un decorado de cine, con una pequeña nota discordante. Apostados en las torretas, francotiradores del Servicio Secreto vigilaban los edificios colindantes para evitar posibles atentados.

Antes de saber los resultados de Texas, Obama anunció que "pase lo que pase esta noche, tenemos casi la misma ventaja en número de delegados que teníamos esta mañana y vamos a ganar esta nominación".

Por la tarde, en su avión privado había reconocido ante los periodistas, la "tenacidad" de su rival y confirmado su intención de seguir adelante. "Vamos a asegurarnos de que (Clinton) trabaja tan duro como nosotros, el tiempo que haga falta".

Si bien es cierto que la cúpula demócrata está preocupada por el duelo, las bases están encantadas de poder expresarse y "salir del armario", sobre todo en un estado tan conservador como Texas.

"He esperado esto durante cuatro años y no me puedo creer que esté aquí", decía Ernesto Lerma, en la biblioteca municipal de San Antonio. "Es un sistema un poco absurdo pero es democracia en vivo y en directo".