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Miércoles, 5 de Marzo de 2008

Un suicida del 11-M logró los papeles tras ser condenado

El Gobierno del PP dio permiso de trabajo a Rachid Oulad tras cuatro años en la cárcel por tráfico de drogas

PÚBLICO.ES ·05/03/2008 - 22:20h

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El 23 de enero de 2003, Mariano Rajoy era el vicepresidente primero del Gobierno de José María Aznar. Atrás quedaba ya su breve paso por la cartera de Interior. Dieciséis meses en los que había impulsado, entre otros asuntos, el Reglamento que desarrollaba la Ley de Extranjería.
Ese mismo 23 de enero de 2003, la Subdirección General de Regulación de la Inmigración y Migraciones Interiores, dependiente del entonces ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana, concedía un “permiso de trabajo” de seis meses a un marroquí llamado Rachid Oulad Akcha.

Ese mismo 23 de enero de 2003, la Policía ya tenía constancia de las andanzas de este inmigrante magrebí. Años antes lo había detenido por tráfico de drogas. Un delito por el que fue condenado a cinco años y seis meses de prisión, y por el que había estado encarcelado entre febrero de 1998 y el 21 de marzo de 2002, fecha en el que abandonaba el centro penitenciario de Valdemoro (Madrid) en libertad condicional gracias a un auto del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 3 de Madrid.

Pasado carcelario conocido

Un pasado penitenciario que el Ministerio de Trabajo conocía perfectamente cuando le concedió el permiso. El documento en el que accede a su petición –junto a estas líneas– recoge explícitamente la condición del solicitante de “penado en libertad condicional”, a pesar de lo cual sólo pone como condición para mantenerlo “que el mismo no sea revocado por la autoridad competente”, en este caso, el Juzgado de Vigilancia Penitencia.

Catoce meses y tres días después de conseguir este permiso, Rachid Oulad y otros seis islamistas radicales se suicidaban en un piso de Leganés al hacer estallar una importante carga de dinamita Goma 2. La Policía lo buscaba ya entonces no como a un traficante de droga, sino como uno de los autores de los atentados del 11-M.

De camarero a peón

Rachid Oulad Akcha solicitó el permiso poco después de salir de prisión. En el propio sumario por la matanza de Madrid consta un impreso rellenado a mano y presentado el 21 de junio de 2002 en el que solicita autorización para trabajar en un bar de la capital como “camarero”. Sin embargo, el documento en el que el Gobierno de Aznar le concedía finalmente el permiso de trabajo detalla que lo va a hacer como peón de la construcción, y que su empleador es Abdelkader Kounjaa, hermano de otro de los suicidas de Leganés, Abdenabi.

Informes policiales elaborados tras su muerte, y que también constan en el sumario, sitúan a Rachid Oulad en el momento de los atentados como un “ilegal” al que, detalla, le había sido denegado un nuevo permiso de residencia y trabajo el 3 de febrero de 2004, sólo dos meses antes de su suicidio.

No es la última sorpresa que depara el sumario. Aparece un impreso presentado por Rachid Oulad –en el que fija como su residencia un domicilio de Málaga– para solicitar una tarjeta de estudiante, aunque en el mismo no aparece ninguna fecha. Y el abono transporte a su nombre encontrado entre los escombros del piso de Leganés. Para entonces, Rajoy ya no era miembro del Gobierno que le concedió permiso de trabajo, sino el líder de un PP que cuatro años después promete en campaña electoral mano dura con la inmigración.