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Miércoles, 5 de Marzo de 2008

Los genios de la escritura tienen su museo en México

Reúne 800 primeras ediciones de autores como García Márquez, Juan Rulfo, Rafael Alberti o Allan Poe

EFE ·05/03/2008 - 05:41h

EFE - Detalle del Museo del Escritor inaugurado hoy en Ciudad de México, que 800 primeras ediciones de autores de la talla de Gabriel García Márquez, Juan Rulfo, Rafael Alberti o Édgar Allan Poe.

El Museo del Escritor ha sido inaugurado hoy en México, y a pesar de reunir más de 800 primeras ediciones de autores de la talla de Gabriel García Márquez, Juan Rulfo, Rafael Alberti o Édgar Allan Poe, carece de espacio y fondos suficientes para aprovechar al máximo el proyecto.

El ambicioso museo es impulsado por la Fundación del novelista mexicano René Avilés, quien lo ha sacado adelante con la idea de promover la cultura, según indicó el propio escritor en conferencia de prensa, pero apenas dispone de veinte metros cuadrados -una pequeña sala y una pared- para exponer todo el material del que dispone.

"El museo es único en el mundo a pesar de su pequeñez física", aseguró Avilés, quien matizó que "el museo tiene mucho más de lo exhibido".

Más de 400 primeras ediciones firmadas por sus autores, casi 500 más sin firmar, alrededor de 250 cartas, grabados, cuadros y fotografías originales de distintos escritores, "todos ellos importantes", además de plumas, máquinas de escribir, ordenadores, y demás objetos que rodean a los conocidos escritores son parte del acervo del museo, explicó a Efe Avilés.

Entre los autores destacan García Márquez, José Saramago, Poe, Carlos Fuentes, Alejo Carpentier, Evtushenko, Isidro Fabela, Juan Rulfo, Juan José Arreola, Rafael Solana, Fernando Vallejo, José Revueltas, José Emilio Pacheco, José Agustín, Gustavo Sáinz, Carlos Monsiváis, Elena Poniatowska, Rafael Alberti, Jorge Luis Borges o Nicolás Guillén.

"Es evidente que (el museo) necesita una casa o un sitio de mayor amplitud. Por ahora estamos en busca de ese sitio. Lo más adecuado sería encontrarle una casa o edificio en el Centro Histórico (de la capital mexicana), pero eso no ha sido fácil y resulta costoso para nuestras posibilidades económicas", lamentó el escritor, quien deseó cambiar de emplazamiento a más tardar en tres meses.

A pesar de ello, Avilés hizo un llamamiento a autores, familiares o herederos, a aportar más objetos, libros, documentos, fotografías "que puedan representarlos dignamente" en la institución.

"Nosotros queremos que sea un museo que esté activo, esté vivo", indicó Avilés, para lo cual tendrán también presentaciones, publicaciones, mesas redondas, conferencias, cursos y talleres para jóvenes.