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Miércoles, 5 de Marzo de 2008

La mala calidad del aire cuadruplicará la mortalidad

Un informe de la OCDE advierte de que aún es posible evitar un colapso ecológico, aunque pronto será «demasiado caro»

ANDRÉS PÉREZ ·05/03/2008 - 00:00h

El número de muertes prematuras causadas por la mala calidad del aire se va a multiplicar por cuatro en las próximas dos décadas, si no se hace nada pronto para frenar la degradación del medio ambiente. A esta alarmante conclusión llega un informe, publicado ayer por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), acerca de las perspectivas medioambientales en 2030 y el modelo económico necesario para evitar un colapso.

El texto, destinado a preparar las próximas reuniones del organismo multilateral sobre la economía del cambio climático, detalla los diferentes desafíos a los que debe hacer frente la humanidad, clasificándolos según su nivel de alerta.

Entre los problemas medioambientales en vías de solución, la OCDE cita, por ejemplo, las superficies forestales en los países ricos o las
emanaciones de clorofluorocarbonados (CFC) en el hemisferio norte.

Entre los problemas acuciantes y potencialmente muy dañinos que, de momento, todo el mundo está dejando de lado, la organización destaca una lista de 15, que van desde la "contaminación de los recursos hidráulicos por la agricultura", hasta las celebérrimas "emanaciones de gases con efecto invernadero".

Calidad del aire urbano

El más desconocido de esos problemas frente a los cuales los poderes públicos siguen haciendo la vista gorda -pese a que pueden destruir a la humanidad- es el que figura en los apartados calidad del aire urbano, partículas y ozono troposférico y emanaciones relacionadas con el transporte por carretera. Al primero de ellos la OCDE le atribuye un "semáforo rojo", es decir, que la organización multilateral lo juzga como "muy grave, orientado hacia un empeoramiento y desatendido por los poderes públicos". Los tres otros tienen la luz de color "ámbar", es decir, considera que el problema tiene una evolución "poco previsible y de soluciones inciertas".

Contaminación del aire

Para la institución, "la contaminación del aire va a tener efectos crecientes sobre la salud a nivel mundial"; y si no se hace nada para remediarlo -como ha venido sucediendo hasta ahora-, advierte, en 2030 "el número de fallecimientos prematuros relacionados con el ozono troposférico se multiplicará por cuatro".

A diferencia de otros problemas ecológicos -como los recursos hídricos o las emanaciones de CFC-, ese empeoramiento mortífero de la calidad del aire afecta tanto a los países del hemisferio norte como a los del sur, aunque lo haga en grados diferentes.

En Europa, la OCDE prevé que el número de fallecimientos prematuros debidos al ozono en zona urbana pase de nueve muertes por cada millón de habitantes a casi 30 en un plazo de 22 años; y ello pese a la multiplicidad de anuncios de los poderes públicos.

La palma del incremento de esos fallecimientos se la lleva Asia, que a causa del desarrollo en China e India, pasará de 15 fallecimientos prematuros por millón de habitantes, en 2000, a casi 90 en el año 2030.

El ozono en el aire urbano es sólo uno de los vectores de degradación de lo que se respira estudiados por la OCDE.

El informe de la institución multilateral con sede en París analiza extensamente el modelo de acciones que deberían emprenderse para evitar el colapso ecológico. Subraya que intervenir hoy en prevención costaría sólo un 1% del PIB mundial de 2030, mientras que intentar intervenir dentro de unos años, cuando los cambios irreversibles del clima estarían ya dañando salud, ecosistemas y modelos económicos, resultará "inabordablemente caro".

Paradoja ‘verde'

Los expertos de la OCDE consideran necesario establecer una tarifa ecológica para todos los productos, apuestan por implantar una fiscalidad verde y apoyan la eco-innovación. Pero parecen no atreverse a dar un salto definitivo en línea con esa orientación ecológica hacia la que apuntan. La prueba es que siguen buscando en los instrumentos tradicionales del mercado la solución para corregir los destrozos que ese mismo mercado causa al medio ambiente.

 

Acciones prioritarias antes de 2030

Energía 

La utilización de combustibles fósiles es la primera fuente de de gases de efecto invernadero. Si no se toman medidas, las emisiones de CO2 aumentarán un 52% en 2030 respecto a 1990. La OCDE apuesta por promover las energías renovables, así como tecnologías de captura y almacenamiento de carbono. Y aboga por incluir en el precio de la energía todos los costes integrales del carbono.

Transportes

Según las perspectivas de la OCDE, las emisiones correspondientes al sector de la movilidad podrían aumentar en 2030 un 58%. En el informe, critica que el precio del transporte, público o privado, en muy pocas ocasiones refleja la integridad de los costes sociales y ambientales, lo que se puede traducir en un uso excesivo. Propone que las tarifas incluyan todos los costes medioambientales. 

Agricultura

Este sector es el gran consumidor de agua y, en gran medida, su contaminador principal. En 2030 se espera que los cultivos  aumenten un 48%, mientras que la ganadería lo hará en un 46%. Si nada lo remedia, la conversión de espacios naturales en tierras agrícolas será un factor esencial de pérdida de biodiversidad. Y se prevé que los terrenos agrícolas destinados a cultivos energéticos se incrementen en un 242% entre 2005 y 2030.

Pesca

El sector pesquero ejerce presiones sobre los ecosistemas, la biodiversidad, la destrucción de hábitats y la contaminación. Con una visión de progreso, es preciso realizar una aproximación ecosistémica de la gestión de pesquerías e incluir estaciones y zonas de pesquería, regular los métodos de captura y eliminar las subvenciones destinadas a aumentar la capacidad de pesca. Es preciso reforzar la cooperación internacional.